Persona mayor con Alzheimer paseando

Geolocalización: el mejor aliado ante algunas enfermedades

Una de las causas más frecuentes de desaparición en las personas mayores es el Alzheimer. Las personas mayores quieren seguir siendo independientes a pesar de tener determinadas enfermedades neurológicas que, en muchas ocasiones, les hacen difícil hacer determinadas actividades. Sin embargo, una gran medida para ellos puede ser emplear un geolocalizador.

La pérdida de la memoria junto con la pérdida del sentido de la orientación son algunos de los síntomas claros de la enfermedad de Alzheimer. Una de las mayores preocupaciones que tienen las personas con algún familiar con esta enfermedad, es el miedo a que se despisten en la calle y no sepan volver a casa. Aunque sea un trayecto corto y en una zona conocida, hay veces que se desorientan, y esto provoca gran desconcierto en el enfermo y mucha preocupación en los familiares.

Para ayudar a prevenir y a detectar este tipo de situaciones, en ViveLibre disponemos de la función de geolocalización dentro de la aplicación.

 

Qué es la geolocalización

 

La geolocalización es un servicio de localización de personas muy sencillo y fiable gracias a la señal GPS de los teléfonos móviles que utilizamos. Esta señal nos da la posición real de la persona en cada momento del día. Es tan preciso que es capaz de ubicar una dirección de forma exacta.

 

Geolocalización con ViveLibre

 

En ViveLibre pensamos tanto en los usuarios como en sus familiares. Por ello, si el familiar lo desea, puede tener en su propio teléfono móvil la aplicación para poder localizar a su familiar en caso de que fuera necesario a través de la función de geolocalizador.

De esta forma, tanto nuestra Unidad de Apoyo como los familiares de la persona mayor, podrán estar al corriente de cualquier tipo de movimiento de la persona durante las 24 horas del día. Si en un momento dado el usuario se desorienta o tiene alguna emergencia, saber dónde se encuentra es primordial para poder actuar.

Con ViveLibre queremos dotar de autonomía a las personas mayores con algún tipo de deterioro cognitivo y que puedan seguir saliendo a la calle y haciendo su vida normal, con la tranquilidad de saberse protegidos.

 

Configuración de zonas seguras

 

Además, te damos la posibilidad de configurar “zonas seguras”. Cuando hablamos de zonas seguras, nos referimos a que podrás determinar qué zonas son las que quieres que sean seguras para tu familiar.

En el momento en que detectemos que ha salido de esta “zona segura”, rápidamente saltará una alerta en nuestra Unidad de Apoyo. Así, se tomarán las medidas oportunas y se le prestará la ayuda que necesite en función de sus necesidades personales. El sistema de geolocalización es tan cómodo, que está integrado en el propio teléfono móvil de la persona mayor. De esta forma, ViveLibre aporta tranquilidad a las familias y autonomía y libertad a las personas mayores con Alzheimer o con alguna demencia.

El tener determinadas enfermedades neurológicas no tiene por qué coartar a la persona mayor a la hora de salir a la calle y hacer su vida normal e independiente. Desde Vivelibre apostamos por la autonomía personal de las personas con necesidades de apoyo.


Científico de datos trabajando con big data

Big data y Machine learning para avanzar en el campo de la medicina

En los últimos años es muy habitual escuchar el término big data y la revolución que está provocando en multitud de sectores. La medicina no es ajena a este fenómeno y también se está viendo beneficiada por esta revolución y sus tecnologías asociadas. Pero, ¿sabemos realmente qué es el big data y en qué consiste? ¿Y cómo se relacionan big data y medicina?

¿Qué es el big data?

Aunque el término big data se traduciría literalmente por “datos grandes”, a lo que se refiere más precisamente es a “grandes cantidades de datos”. Por extensión, se llama también big data al área de la informática que se dedica al estudio de los métodos y tecnologías de procesamiento de grandes cantidades de información.

¿Por qué ahora y no antes?

Aunque los ordenadores son capaces de procesar grandes cantidades de datos desde hace tiempo, no ha sido hasta hace unos años cuando la miniaturización de la electrónica ha alcanzado un nivel de madurez tal, que hoy en día prácticamente cualquier dispositivo electrónico de tamaño reducido es capaz de integrar multitud de sensores, tomar datos y conectarlos con usuarios en cualquier parte del mundo gracias a la progresión que también ha alcanzado internet.

¿Por qué es importante tener muchos datos?

Los datos son importantes porque permiten extraer conocimiento de situaciones pasadas y utilizarlo para tomar decisiones futuras más acertadas; es decir, permiten aprender. Es lo que se denomina “machine learning” (aprendizaje automático en español) y, básicamente, consiste en aplicar técnicas informáticas y matemáticas a los datos para extraer algún conocimiento general con el que luego automatizar alguna determinada tarea. Por ejemplo, detectar, clasificar o predecir algún determinado suceso.

A la etapa de aprendizaje a partir de los datos se le suele llamar entrenamiento y, matemáticamente, consiste en minimizar el error de un determinado modelo que modeliza la tarea que se desea automatizar, tomando como referencia los datos disponibles.

En ocasiones, los procesos que se desean automatizar son muy complejos por el gran número de casuísticas posibles. Por ello, es necesario entrenar el sistema con muchos casos diferentes para que pueda deducir con garantías la regla general inherente. Es por esto que el machine learning suele ir habitualmente de la mano del big data y ambos términos se suelan confundir, o se hable únicamente de big data cuando sería más correcto distinguir entre ambos.

Aplicaciones del big data en medicina

Tanto el machine learning como el big data se utilizan ya para resolver problemas en numerosísimas áreas. Dentro de la medicina se está estudiando su uso en multitud de escenarios. Por ejemplo, son muchos los sistemas que ayudan al diagnóstico, mejorando incluso el acierto de los especialistas. Estos sistemas son especialmente interesantes en patologías difíciles de detectar en etapas tempranas, como cánceres, trastornos genéticos y enfermedades neurodegenerativas. En este contexto, hay sistemas que incluso se aventuran a predecir el riesgo de muerte prematura analizando electrocardiogramas.

No solo es posible predecir diagnósticos, sino que también existen sistemas capaces de determinar los factores de riesgo de una determinada persona. Es el caso de IBM Watson Genomics, que analiza el genoma de los pacientes para detectar posibles anomalías. A partir de estos análisis, es posible diseñar posteriormente nuevos fármacos más eficaces o personalizar tratamientos ajustándolos a las necesidades exactas del paciente. En este sentido existen también sistemas que permiten evaluar si el paciente está respondiendo satisfactoriamente o no a un tratamiento. Por ejemplo, el dispositivo P1vital PReDicT Test es capaz de evaluar en una semana en pacientes con depresión si la medicación está surtiendo efecto o no.

También es posible realizar seguimientos de otros aspectos de los pacientes, como la actividad diaria, cuantificándola y detectando incluso caídas o estrés. Otra posible aplicación consiste en realizar seguimientos de la evolución de enfermedades infecciosas sobre grupos de población, por ejemplo, a partir de las publicaciones en Twitter. Son muchos los ejemplos de la relación entre big data y medicina.

Por último, el machine learning está ayudando también a la prevención en multitud de áreas. Por ejemplo, en el deporte ayuda a predecir lesiones musculares, mientras que en entornos laborales permite predecir cuándo un empleado va a sufrir una baja en función de su actividad habitual.


Qué es la Ley de Dependencia y qué grados hay

Qué es la Ley de Dependencia y qué grados hay

Cuando hablamos de la Ley de Dependencia, lo primero que habría que aclarar es qué significa exactamente el término “dependencia”. Dependencia es un estado de pérdida de autonomía producido por distintos factores en el que se encuentran algunas personas. Estos pueden ser enfermedad, edad o alguna discapacidad.

Debido a ello, necesitan ayuda para realizar actividades básicas del día a día, como vestirse, comer o asearse. Para atender estas necesidades, surgió la Ley de Dependencia. Pero es importante aclarar que no es lo mismo dependencia que discapacidad. Son dos términos que suelen confundirse con frecuencia y tienen distintos matices. En la dependencia se necesita ayuda de una persona para realizar las actividades básicas de la vida. Sin embargo, una persona con discapacidad, no necesita de otra persona para la realización de su vida diaria, sino algún tipo de apoyo en determinadas situaciones. La discapacidad no tiene por qué implicar dependencia.

Grados de Dependencia

Dependiendo de la cantidad de apoyo que necesite una persona, podemos distinguir tres tipos de dependencia:

- Dependencia moderada o grado 1, si se tiene necesidad de apoyo para realizar varias actividades al menos una vez al día.

- Dependencia severa o grado 2, cuando se necesita ayuda varias veces al día para realizar varias actividades básicas, pero no se requiere apoyo permanente.

- Gran dependencia o grado 3, cuando se ha perdido por completo la autonomía y se necesita apoyo continuo de otra persona para realizar varias actividades diarias, varias veces al día.

Solicitud

En lo referente a la Ley de Dependencia, la solicitud se debe presentar según el modelo oficial correspondiente, por la persona que requiera la valoración o por algún familiar que le represente, junto con la documentación que requiera la Administración pública pertinente.

Documentación a aportar

Los documentos que tendrás que entregar en la mayoría de las Administraciones son los siguientes:

  • DNI
  • Certificado de empadronamiento.
  • Última declaración de la renta.
  • Informe social que realizarán los servicios sociales incluyendo antecedentes sociales, datos de convivencia, necesidades de apoyo…
  • Informe de salud que recogerá los datos médicos relacionados con la dificultad en la realización de las actividades básicas diarias.

Dependiendo de cada comunidad autónoma, es posible que pidan algún documento más.

Cómo se realiza la valoración

Para saber si una persona está en situación de dependencia, un profesional sanitario especializado en dependencia le realizará una valoración en el domicilio del solicitante. Allí valorará la capacidad de la persona para llevar a cabo por sí mismo determinadas actividades básicas de la vida diaria.

La valoración se realizará teniendo en cuenta los informes de la salud de la persona y sobre el entorno en el que viva, las ayudas técnicas y prótesis del solicitante.

 

Ayudas que se pueden solicitar según la Ley de Dependencia

Una vez hecha la valoración, se elabora un Programa Individual de Atención (PIA) en el que se establece cuál es la intervención más adecuada para la persona según las necesidades personales: un servicio o una prestación económica.

Entre los servicios de ayuda a la dependencia, podemos encontrar:

  • Los servicios de prevención de las situaciones de dependencia y los de promoción de la autonomía personal.
  • Servicio de Teleasistencia.
  • Servicio de Ayuda a domicilio:
    • Atención de las necesidades del hogar.
    • Cuidados personales.
  • Servicio de Centro de Día y de Noche:
    • Centro de Día para mayores.
    • Centro de Día para menores de 65 años.
    • Centro de Día de atención especializada.
    • Centro de Noche.
  • Servicio de Atención Residencial:
    • Residencia de personas mayores en situación de dependencia.
    • Centro de atención a personas en situación de dependencia, en razón de los distintos tipos de discapacidad.

Entre las prestaciones económicas, podemos distinguir entre:

  • Prestación económica de asistencia personal
  • Prestación económica para cuidados en el entorno familiar y apoyo a cuidadores no profesionales.

Resolución

El plazo de resolución será de un máximo de seis meses desde que se presente la solicitud. Será notificado mediante correo certificado a la persona que lo solicitó.