Tecnología para mejorar la calidad de vida de la vejez

La tecnología tiene un papel crucial y un futuro prometedor en la vida de las personas mayores. A medida que edad la avanza, se desarrollan soluciones cada vez más especializadas y adaptadas a sus necesidades.

Con lo cual, las razones por las que la tecnología seguirá siendo relevante en sus vidas es porque ha mejorado considerablemente la calidad de vida de nuestros mayores. De hecho, la tecnología está diseñada para abordar desafíos específicos asociados con el envejecimiento, ofreciendo soluciones innovadoras y mejorando diversos aspectos del bienestar, la salud, la movilidad, la comunicación, la seguridad de nuestros mayores.

Desde ViveLibre somos muy consciente de ello y en consecuencia, ofrecemos el apoyo tecnológico que te permite saber cómo están tus seres queridos en todo momento. En pocas palabras: somos la solución inteligente para ganar tranquilidad.

Los beneficios de la tecnología en la vejez

La tecnología tiene un impacto significativo y positivo en la vida de las personas mayores ya que proporciona herramientas y recursos que mejoran su bienestar, promueven la independencia y facilitan la participación en la sociedad moderna, logrando mejorar varios aspectos de sus vidas.

En primer lugar, internet proporciona acceso a una gran cantidad de información y recursos educativos. Los adultos mayores pueden aprender sobre una amplia variedad de temas, acceder a cursos en línea y mantenerse actualizados sobre noticias y eventos actuales. Lo que tiene como consecuencia una mayor conexión social, las redes sociales, aplicaciones de mensajería y la videoconferencia permiten que los adultos mayores se mantengan conectados con amigos, familiares y la comunidad, reduciendo la sensación de aislamiento y soledad, un aspecto clave en la calidad de vida de la vejez.

Respecto al cuidado de la salud, los avances que existen en la telemedicina son asombrosos, desde consultas médicas virtuales hasta monitoreo remoto de condiciones de salud y acceso a información sobre salud y bienestar. Además, destacar la importancia de los dispositivos wearables que incluso pueden rastrear signos vitales y promover un estilo de vida saludable. De hecho, algunos dispositivos están diseñados específicamente para medir la presión arterial de forma continua o puntual, como los tensiómetros inteligentes. También existen dispositivos de seguimiento de glucosa, para las personas mayores con diabetes, hay dispositivos wearables que pueden monitorear continuamente los niveles de glucosa en sangre sin necesidad de pinchazos constantes.

En cuanto a los aspectos de seguridad y asistencia, existen sistemas de alerta médica y dispositivos de asistencia en tiempo real, como sensores de caídas o dispositivos de localización GPS, logrando proporcionar una capa adicional de seguridad y asistencia en caso de emergencia.

La importancia de la Inteligencia Artificial

La adopción de nuevas tecnologías, como la Inteligencia Artificial (IA), ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años. Lo que alguna vez parecía un aspecto futurista ahora se está integrando rápidamente en nuestra vida cotidiana y en diferentes sectores de la sociedad.

La IA ha demostrado ser muy prometedora en el campo médico, especialmente en la mejora de la precisión diagnóstica. Un estudio publicado en la revista 'Nature Medicine' mostró que la IA era capaz de identificar enfermedades oculares con una precisión del 94%, en comparación con el 91% de los médicos expertos en oftalmología. Esto demuestra cómo los algoritmos de aprendizaje automático pueden analizar grandes cantidades de datos de imágenes médicas y reconocer patrones que a veces pueden ser difíciles de detectar incluso para profesionales experimentados.

En el caso de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, la capacidad de un algoritmo de IA para diagnosticar la enfermedad con una precisión del 96% es impresionante. La IA puede analizar múltiples factores, como imágenes médicas, datos genéticos y biomarcadores, lo que puede llevar a una detección temprana y precisa de la enfermedad, lo que a su vez permite una intervención más temprana y un tratamiento más efectivo.

Otro gran avance a destacar es la cirugía robótica asistida por inteligencia artificial, que ha demostrado ser una herramienta poderosa en el campo de la neurocirugía y en otros procedimientos quirúrgicos complejos. Los robots controlados por IA han mejorado la precisión, la eficiencia y la seguridad en diversas intervenciones, incluida la extirpación de tumores cerebrales. De hecho, un estudio publicado en la revista 'Journal of Neurosurgery' determinó que la cirugía robótica para la extirpación de tumores cerebrales fue más segura y efectiva que los métodos convencionales.


Demencia y Alzheimer, ¿cuáles son las diferencias?

En primer lugar, hablamos de demencia cuando se trata de un deterioro de la salud mental, mientras que la enfermedad de Alzheimer es una enfermedad específica del cerebro.

Entonces, la demencia es un término general que describe un conjunto de síntomas cognitivos, incluyendo pérdida de memoria, dificultades en el pensamiento y problemas en la realización de actividades diarias. De hecho, puede ser causada por diversas enfermedades o condiciones, no solo el Alzheimer. La demencia es un síndrome que afecta las funciones cerebrales y puede manifestarse de diferentes maneras.

No obstante, la enfermedad de Alzheimer es una forma común de demencia pero específicamente es una enfermedad neurodegenerativa progresiva. Se caracteriza por cambios específicos en el cerebro, donde se acumulan placas de proteína beta-amiloide y ovillos de proteína tau, lo que lleva a la muerte de células cerebrales y a la progresiva disminución de las funciones cognitivas. A medida que avanza, los síntomas empeoran y afectan más áreas del cerebro, lo que lleva a una pérdida significativa de memoria y habilidades cognitivas.

 

Impacto social y económico

La demencia y el Alzheimer representan un desafío complejo para la sociedad, afectando a nivel económico, social, emocional y de salud pública. Esta problemática tiene un impacto significativo en los individuos, las familias y la sociedad en general debido a su carga emocional, financiera y de atención. Abordar estos desafíos requiere esfuerzos coordinados a nivel comunitario, investigaciones continuas y una mayor conciencia pública sobre estas enfermedades. inversión en investigación, acceso a servicios de atención adecuados y apoyo a los cuidadores, ya que no solo afecta a los individuos que la padecen, sino también a sus familias y comunidades. Puede generar cambios en las relaciones familiares, aislamiento social y dificultades para mantener actividades sociales regulares. A menudo, la demencia y el Alzheimer están rodeados de estigma y falta de comprensión por parte de la sociedad. Esto puede afectar la aceptación de la enfermedad, el acceso a los servicios de salud y el apoyo a las personas afectadas y sus familias. Consiste en el impacto social y familiar que supone.

Además, implica una carga económica considerable, ya que el cuidado de personas con demencia requiere recursos financieros considerables para el tratamiento médico, cuidados a largo plazo, medicamentos e incluso, el apoyo a los cuidadores. Esto puede afectar tanto a las familias como a los sistemas de salud públicos y privados, incluyendo la presión en los sistemas de atención médica por la creciente demanda de servicios especializados y de atención a largo plazo.

Sin embargo, hay razones para mantener un enfoque optimista en relación con la investigación sobre demencia y Alzheimer. Aunque aún no existe una cura definitiva para estas enfermedades, se han logrado avances significativos en la comprensión de sus mecanismos subyacentes y en el desarrollo de tratamientos potenciales. Algunos motivos para ser optimista incluyen:

    Investigación en curso: Se están realizando investigaciones exhaustivas para comprender mejor los mecanismos biológicos y genéticos detrás del Alzheimer y otras formas de demencia. El avance tecnológico ha permitido técnicas más precisas para estudiar el cerebro, lo que ha llevado a nuevos descubrimientos.

    Enfoque en la prevención: Se está prestando más atención a la prevención y a la identificación temprana de los factores de riesgo para el Alzheimer, como la hipertensión, la diabetes, la obesidad, la inactividad física y otros. Un estilo de vida saludable, incluyendo una dieta balanceada, ejercicio regular y actividad mental, se ha asociado con una menor incidencia de demencia.

    Desarrollo de terapias: Se están probando diferentes enfoques terapéuticos, incluyendo fármacos, terapias genéticas, inmunoterapia y tratamientos no farmacológicos, con el objetivo de ralentizar o detener la progresión de la enfermedad.

    Apoyo a los afectados: Existe un creciente énfasis en brindar apoyo a las personas afectadas por demencia y Alzheimer, así como a sus cuidadores. Programas de educación, grupos de apoyo y servicios de atención están disponibles para ayudar a mejorar la calidad de vida de quienes viven con estas enfermedades y de sus familias.

Si bien aún queda mucho por hacer, el progreso en la investigación y el enfoque cada vez mayor en la prevención y el tratamiento temprano brindan razones para mantener la esperanza en la lucha contra la demencia y el Alzheimer.

 


Las claves para llegar a los 100 años con buena salud

Está comprobado que envejecer de manera saludable es posible. En las últimas décadas, la esperanza de vida de las personas ha aumentado exponencialmente, siendo la media mundial superior a 70 años. Sin embargo, esta edad varía según el país, como es el caso de España, en el que existe una esperanza de vida que sobrepasa los 80 años en los hombres, y los 85 años en las mujeres.

De hecho, la longevidad y la salud han sido temas de interés continuo para la investigación científica. Si bien no hay una fórmula definitiva para vivir 100 años con salud, varios estudios han identificado ciertos factores y hábitos que pueden contribuir a una vida más larga y saludable.

 

Con soluciones como #ViveLibre, mejoramos la calidad de vida y aportamos tranquilidad a nuestros mayores.

Proceso de fomentar y mantener la capacidad funcional

La Organización Mundial de la Salud define envejecimiento saludable como el proceso de fomentar y mantener la capacidad funcional que permite el bienestar en la vejez. La capacidad funcional consiste en tener los atributos que permiten a todas las personas ser y hacer lo que para ellas es importante.

Cabe destacar que la Asamblea General de las Naciones Unidas lanzó en diciembre del 2020 la Década del Envejecimiento Saludable 2021-2030 como la principal estrategia para construir una sociedad para todas las edades. Esta iniciativa mundial aúna los esfuerzos de los gobiernos, la sociedad civil, los medios y el sector privado encaminados a mejorar la vida de las personas mayores, sus familias y sus comunidades.

Es importante tener en cuenta que la genética también desempeña un papel crucial en la longevidad, pero los hábitos de estilo de vida pueden influir significativamente en la calidad y la duración de la vida. Sin embargo, la investigación sobre la longevidad es un campo en constante evolución, y los avances continuos pueden revelar más detalles sobre cómo vivir más tiempo y de manera más saludable.

¿Cómo vivir más tiempo y de manera saludable?

Un reciente estudio publicado en National Library of Medicine que se llevó a cabo durante décadas con 660 personas ha determinado que tener una mentalidad positiva y complementar con una serie de autocuidados es fundamental para alcanzar un envejecimiento saludable.

De hecho, la investigación demostró que quienes tenían una mentalidad positiva sobre el envejecimiento vivían siete años y medio más que quienes tenían una mentalidad negativa. Incluso, la investigación ha descubierto que una actitud positiva hacia el envejecimiento se asocia con una presión arterial más bajauna vida en general más larga y saludable, así como un menor riesgo de padecer demencia.

Otro reciente estudio que acaba de ser publicado en la revista Nutrients en el que se revisaron los factores que afectan a la esperanza de vida y que además, exploraron las opciones de estilo de vida que pueden permitir a algunas personas vivir mucho más allá de un siglo.

Este último estudio, que ha estado a cargo de los investigadores Eduardo J. Simoes y Luis R. Ramos, se enfoca en el resultado de tres consejos para alargar la vida y aumentar las posibilidades de extenderla por encima de los 100 años.

"Los centenarios presentan, en general, una menor carga de morbilidad y tratamiento, y un menor uso de servicios sanitarios tanto primarios como hospitalarios que los octogenarios y nonagenarios, lo que sugiere un mejor estado de salud", han señalado los autores.

Claves para alcanzar una mayor y saludable longevidad

Como resultado, la ciencia ha revelado una serie de factores y hábitos que pueden tener un impacto significativo en la duración y calidad de nuestras vidas. Desde la nutrición y el ejercicio hasta aspectos emocionales y sociales. Explorar estos factores y hábitos ofrece una visión integral sobre cómo podemos mejorar nuestra salud y bienestar para lograr una vida más larga y satisfactoria.

    Dieta saludable: Una alimentación balanceada y rica en frutas, verduras, granos enteros, proteínas magras y grasas saludables puede tener un impacto positivo en la salud a largo plazo.

    Actividad física regular: El ejercicio regular no solo fortalece el cuerpo, sino que también puede mejorar la salud cardiovascular, la densidad ósea, la función cerebral y reducir el riesgo de enfermedades crónicas.

    Mentalidad positiva y manejo del estrés: La gestión adecuada del estrés y mantener una mentalidad optimista pueden tener un efecto significativo en la salud general y en la longevidad.

    Relaciones sociales fuertes: Mantener relaciones sociales sólidas y una red de apoyo puede tener beneficios para la salud mental y emocional, así como también impactar positivamente en la longevidad.

    Sueño adecuado: Dormir lo suficiente y tener un buen patrón de sueño puede ser crucial para la salud física y mental a largo plazo.

    Evitar hábitos perjudiciales: Reducir el consumo de alcohol, no fumar y evitar el uso de drogas ilegales puede contribuir a una vida más larga y saludable.

    Acceso a la atención médica: Recibir atención médica preventiva y buscar ayuda cuando sea necesario puede ayudar a abordar problemas de salud antes de que se conviertan en problemas graves.

En resumen, priorizar una dieta equilibrada, alejándose de los alimentos procesados, es fundamental para reducir riesgos de enfermedades cardiacas, cáncer y diabetes. Complementariamente, iniciar una rutina de ejercicio gradual y sostenible mejora la salud interna. Y, por último, cultivar relaciones sociales significativas es clave para retrasar el deterioro, ya que la ausencia de conexiones puede impactar negativamente en la salud mental y física.


Interactuar y jugar con niños mejora la salud mental de las personas mayores

Un estudio señala que la conexión entre generaciones puede tener un impacto positivo en la salud mental de las personas mayores. La investigación que se llevó a cabo en Sudáfrica y que fue publicado en PLOS ONE sugiere que los programas que promueven la interacción entre adultos mayores y niños y niñas pueden brindar beneficios para la salud mental, lo cual es muy interesante y respalda la importancia de la interacción intergeneracional en el bienestar emocional.

La ansiedad y la depresión son afecciones de salud mental comunes, especialmente en la tercera edad, y pueden estar relacionadas con la soledad y el aislamiento social. La interacción con niños y niñas proporciona una vía efectiva para combatir estos sentimientos al brindar compañía, alegría y una sensación de propósito a las personas mayores.

De hecho, este estudio destaca la necesidad de promover y respaldar programas que fomenten la interacción intergeneracional, ya que pueden ser una intervención efectiva en la atención de la salud mental en las poblaciones de la tercera edad. Alentando la participación activa en tales programas, es posible ayudar a las personas mayores a mantener su bienestar emocional y, al mismo tiempo, enriquecer la vida de los niños y niñas que participan en estas interacciones.

El estudio

Para profundizar la comprensión de los beneficios potenciales de las interacciones intergeneracionales, las autoras de la investigación Elizabeth Jane Earl y Debbie Marais de la Universidad de Stellenbosch (Sudáfrica), realizaron un estudio en una residencia de ancianos. Allí los residentes podían interactuar regularmente con niños en edad preescolar. Las actividades incluían juegos, armar rompecabezas, leer o cantar con los niños. El programa está en línea con una filosofía de cuidado de ancianos llamada "Alternativa Edén", que tiene como objetivo minimizar los factores que contribuyen a la ansiedad y la depresión.

Earl y Marais se basaron en evidencias que sugiere que los programas que permiten a los adultos mayores interactuar regularmente con los niños pueden mejorar la salud mental.

Las autoras invitaron a rellenar un cuestionario en el que se evaluaban sus niveles de ansiedad y depresión y se les pedía que describieran sus experiencias con los pequeños. En el estudio participaron diez mujeres, cuatro de las cuales con ansiedad, depresión o ambas. Todas ellas interactuaron con los niños, aunque algunas más que otras. En general, todas relataron experiencias positivas.

"Las interacciones con los niños promueven un sentido de pertenencia y propósito, evocan recuerdos e influyen positivamente en el bienestar mental de las personas mayores", afirman las autoras.

Como resultado, la investigación subraya la importancia de las relaciones intergeneracionales en la promoción de la salud mental en la tercera edad y proporciona un argumento convincente a favor de la implementación de programas que fomenten estas interacciones para mejorar el bienestar emocional de las personas mayores.

La interacción intergeneracional: factores positivos

La idea de que jugar con niños puede mejorar la salud mental de las personas mayores se basa en varios factores positivos que surgen de esta interacción intergeneracional. A continuación destacamos algunos puntos clave que explican por qué esto es tan beneficioso:

Estimulación cognitiva: Jugar con niños a menudo implica actividades que desafían la mente, como resolver rompecabezas, contar, aprender nuevas reglas de juegos y mantenerse al tanto de la imaginación de los niños. Esta estimulación cognitiva puede ayudar a mantener la mente activa y ágil en las personas mayores, lo que es fundamental para prevenir el deterioro cognitivo.

Reducción del estrés: La interacción con niños puede ser relajante y divertida. Jugar, reír y compartir momentos con los más jóvenes puede reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo, lo que a su vez puede tener un impacto positivo en la salud mental de los adultos mayores.

Sentimiento de utilidad: Pasar tiempo con niños puede dar a las personas mayores un sentimiento de propósito y utilidad. Pueden sentirse valorados y apreciados por su papel en la vida de los niños, lo que a su vez aumenta su autoestima y bienestar emocional.

Conexión social: La interacción con niños también fomenta la conexión social. Puede llevar a una mayor participación en la comunidad, la interacción con otros padres y abuelos, y la creación de relaciones significativas con los propios nietos. La conexión social es fundamental para mantener la salud mental en la vejez.

Aprendizaje mutuo: La interacción intergeneracional proporciona oportunidades para el aprendizaje mutuo. Los adultos mayores pueden compartir su sabiduría y experiencia, mientras que los niños pueden aportar su entusiasmo, curiosidad y nuevas perspectivas. Esto enriquece las vidas de ambas generaciones.

Ejercicio físico: Muchas actividades de juego con niños implican movimiento físico, lo que puede ser beneficioso para la salud física de los adultos mayores. El ejercicio regular también está relacionado con la salud mental, ya que libera endorfinas que mejoran el estado de ánimo.

En resumen, interactuar y jugar con niños puede ser una experiencia enriquecedora que tiene múltiples beneficios para la salud mental de las personas mayores. Fomenta la estimulación cognitiva, la reducción del estrés, la conexión social, el sentimiento de utilidad y el ejercicio físico, lo que contribuye a una mejor calidad de vida en la vejez. Esta interacción fortalece las relaciones familiares y comunitarias, promoviendo una sensación de bienestar y felicidad en todas las edades involucradas.


ViveLibre en #FuturoSingular2023

El pasado día 25 de octubre tuvo lugar la celebración del evento organizado por ATAM bajo la denominación de CIENCIA, TECNOLOGÍA Y HUMANISMO: Transformación digital de las organizaciones sociales.

El acto tuvo lugar en la Ciudad de la Imagen en Pozuelo de Alarcón coincidiendo con el 50º aniversario de ATAM, y contó con una numerosa asistencia cifrada en más de 600 personas. Entre los asistentes se encontraban numerosos presidentes y ejecutivos de organizaciones del tercer sector social, directivos del sector sociosanitario, agentes sociales, tecnólogos, profesionales sanitarios y representantes de las organizaciones más representativas de pacientes.

Con la vista siempre puesta en la ciencia y la tecnología como vectores de cambio, en #FuturoSingular2023 se ha realizado un recorrido por los avances técnicos y productivos que transformaron la experiencia social. Se ha visto cómo el nuevo estadio tecnológico de la Humanidad trae consigo nuevas visiones del mundo y cómo impacta en la salud de todos nosotros. Y se ha analizado cómo, en última instancia, el progreso técnico altera nuestra interpretación de realidades como la vida, la salud, la discapacidad y el envejecimiento.

El evento paso a paso

La apertura de la Jornada corrió a cargo de Raquel Fernández León, directora de personas de Telefónica España, quien puso de manifiesto el valor que representa ATAM como compromiso de Telefónica con los más vulnerables desde hace más de cinco décadas.

Ignacio Aizpún Viñes, director general de ATAM, hizo una profunda reflexión sobre los cambios que han venido produciéndose durante los últimos cincuenta años como consecuencia de la introducción de la tecnología en nuestras vidas y el impacto que tiene sobre nuestra salud la adopción de nuevos estilos de vida, hilo conductor de las distintas intervenciones del encuentro.

Por su parte, Ricard Solé, experto de enorme prestigio internacional en la aplicación de las ciencias de la complejidad al entendimiento de la vida, nos expuso un brillante análisis sobre la manera en que la tecnología que desarrollamos condiciona nuestra propia realidad, exponiendo los avances más vanguardistas en el campo de la biología y las ciencias de la salud, y proponiendo soluciones de futuro para abordar el reto de la sostenibilidad de los ecosistemas naturales. Y Jim van Os, prestigioso profesor de la  Utrecht University y miembro de la Koninklijke Academie van Beeldende Kunsten, expuso un nuevo paradigma de atención a los problemas de salud mental que a los que asiste la sociedad actual, en un entorno de vida transformada por la tecnología.

Además, Marta Bertolaso, profesora de filosofía de la ciencia y desarrollo humano de la Università Campus Bio-Medico di Roma, nos aleccionó sobre el concepto de sistemas inteligentes, donde la verdadera inteligencia surge de la combinación de la fuerza procesadora de la máquina y su combinación con la interacción entre humanos.

Finalizaban las ponencias con la intervención de Héctor Díez Caso, CEO de ViveLibre, y David Prieto Merino, asesor científico de la entidad, que han explicado los atributos de una tecnología pionera a nivel mundial que apunta a convertirse en el sustento de un nuevo modelo de abordaje de la discapacidad y la dependencia basado en principios salutogénicos.

Esta conferencia ha contado también con la intervención de Eloy Pérez Enciso, Jesús Conesa Muñoz y Óscar Ramírez Velázquez, notables representantes del equipo técnico de ViveLibre que nos han permitido profundizar en el desarrollo de algunos de los proyectos más novedosos y complejos de la compañía, como los concernientes a ViveLibre Hogar, un sistema de monitorización integral de actividad dentro y fuera del domicilio que cuenta con el primer smartwatch enteramente diseñado y fabricado en España.

De izquierda a derecha: Jesús Conesa Muñoz, Óscar Ramírez Velázquez, Eloy Pérez Enciso y Héctor Díez Caso

 

Termina la presentación recapitulando acerca del camino recorrido y haciendo hincapié en el alto grado de satisfacción de los clientes de ViveLibre (9,27 sobre 10) y la implantación y confianza generada por proyectos como RUMBO, premiado por el CERMI, o ACAP (Apoyos Conectados para la Autonomía Personal), desarrollado en colaboración con el Gobierno de Aragón y la DFA.

Reflexiones y conclusiones

Tras la presentación de ViveLibre, asistimos a un coloquio con representantes de organizaciones de pacientes y de sociedades científicas a nivel europeo que dieron a conocer su punto de vista sobre el papel que tiene la aplicación de la tecnología como vector de transformación de las organizaciones sociales. El coloquio estuvo moderado por Pedro Carrascal, director general de la POP (Plataforma de Organizaciones de Pacientes). Entre los participantes de este panel se encontraba Jim Crowe quien abordó la oportunidad que representa la tecnología digital para las personas con discapacidad y explicó la labor que realiza la EASPD (European Association of Service Providers for Persons with Disabilities) para promover la innovación en el sector social, poniendo énfasis en la necesidad de aplicar criterios éticos en la aplicación de la tecnología.

La charla contó también con la intervención de José Augusto García Navarro, presidente de la SEGG (Sociedad Española de Geriatría y Gerontología), quien destacó la importancia de evolucionar un modelo basado en la construcción de residencias hacia otro basado en la atención en el hogar. Por último, intervino Nicola Bedlington, asesora especial del EPF (European Patients' Forum) quien abordó la importante labor que realizan las organizaciones defensa de los pacientes.

 

 


Reducir la presión arterial en personas mayores es posible gracias a un simple hábito saludable

Aproximadamente el 80% de los adultos mayores en Estados Unidos tienen presión arterial alta. Sin embargo, mantener una tensión arterial saludable es esencial para protegernos de afecciones graves como insuficiencia cardíaca, ataques al corazón y accidentes cerebrovasculares. De hecho, la hipertensión es conocida como “el asesino silencioso”, ya que a menudo no presenta síntomas evidentes.

Desde ViveLibre seguimos de cerca las noticias referentes a salud, investigación y tecnología al servicio de las personas, y hoy os traemos los detalles de este nuevo estudio, publicado el en el Journal of Cardiovascular Development and Disease, que revela que el simple hábito de caminar alrededor de 3.000 pasos al día puede reducir de manera significativa la presión arterial alta en adultos mayores.

El estudio

La investigación, realizada por la profesora de kinesiología en la Universidad de Connecticut, Linda Pescatello, junto a Elizabeth Lefferts y el laboratorio a cargo de Gloria Lee en la Universidad Estatal de Iowa, se llevó a cabo con el propósito de determinar si las personas mayores con hipertensión podrían recibir beneficios al incrementar moderadamente su caminata diaria.

Los participantes fueron adultos sedentarios de entre 68 y 78 años de edad que caminaban en promedio unos 4.000 pasos por día antes del estudio. Estos recibieron un kit con podómetros, monitores de presión arterial y diarios de pasos para que llevaran el registro de cuánto caminaban cada día.

“Todos tendremos presión arterial alta si vivimos lo suficiente, al menos en este país”, dijo Linda Pescatello en un comunicado de prensa de la universidad. “Esa es su prevalencia”.

En primer lugar, los participantes registraron su presión arterial y frecuencia cardíaca, en lo posible a la misma hora cada día. También midieron y registraron sus pesos y completaron cuestionarios sobre los alimentos ingeridos, los determinantes cognitivos sociales de la actividad física para investigar su percepción del riesgo, expectativas de resultados, motivaciones e intenciones antes de comenzar la intervención. Se promediaron las respuestas a cada cuestionario para crear una puntuación global de motivación y acción.

Entonces, la intervención consistió en dos fases: durante la primera, activa (semanas 1-10) se brindó asistencia para el cambio de conducta con el fin de ayudar a alcanzar los objetivos de los pasos y durante la segunda, de automantenimiento (semanas 11-20) se proporcionó una asistencia mínima.

Los participantes no debían alcanzar un recuento de pasos diarios según un requisito estricto de tiempo o intensidad de la marcha, sino que debían acumular pasos durante el día de cualquier manera acorde con su estilo de vida. Se les solicitó que el aumento de la cantidad de pasos fuera gradual para disminuir el riesgo de lesiones. Se obtuvieron promedios de la actividad realizada durante todos los días, con 10 horas de uso del podómetro electrónico, como mínimo.

La investigación determinó que la presión arterial sistólica y diastólica de las personas disminuyó en un promedio de 7 a 4 puntos, respectivamente. La sistólica, el número superior en una lectura de presión arterial, es la presión ejercida contra las paredes de las arterias cuando el corazón se contrae; la diastólica es la presión cuando se relaja.

“Otros estudios sugieren que disminuciones de estas magnitudes corresponden a una reducción del riesgo relativo de mortalidad por todas las causas del 11% y del 16% para la mortalidad cardiovascular, una reducción del 18 % en el riesgo de enfermedad cardíaca y una reducción del 36 % del riesgo de accidente cerebrovascular”, refleja la universidad en su publicación.

Hábitos saludables y medicación

“Es emocionante que una simple intervención en el estilo de vida pueda ser tan efectiva como el ejercicio estructurado y algunos medicamentos”, dijo la autora principal, Elizabeth Lefferts, del Departamento de Kinesiología en la Universidad Estatal de Iowa.

Los resultados serían equivalentes a las reducciones observadas con medicamentos para la hipertensión arterial. Incluso ocho participantes que ya estaban tomando medicamentos para la presión arterial alta vieron mejoras en la tensión arterial sistólica al aumentar su actividad física diaria.

“En un estudio anterior, descubrimos que cuando el ejercicio se combina con medicación, refuerza los efectos de los fármacos para reducir la presión arterial”, dijo Pescatello. “Solo habla del valor del ejercicio como terapia antihipertensiva. No es para negar los efectos de la medicación en absoluto, pero es parte del arsenal de tratamiento.”

De hecho, la velocidad al caminar y cuánto tiempo caminaba una persona no resulta tan importante como simplemente aumentar el total de pasos. Es algo que tenemos que hay que tener en cuenta y convertir en un hábito diario. Sacar a pasear por ejemplo, a nuestra mascota, aquí puedes ver todos los beneficios que aportan a las personas mayores, teniendo en cuenta estos datos, puede hacernos aprovechar al máximo ese momento.


La revolución de la Inteligencia Artificial en el cuidado de nuestros mayores

La inteligencia artificial (IA) ha revolucionado una amplia variedad de sectores, y uno de los campos en constante evolución es el cuidado de la tercera edad. De hecho, es uno de los mejores aliados con los que cuenta ViveLibre.

 

A medida que la población envejece en muchas partes del mundo, surgen nuevas preguntas y desafíos sobre cómo brindar una atención adecuada a los ancianos.

En este contexto, se plantea la intrigante cuestión de si los robots pueden desempeñar un papel significativo en el cuidado de nuestros mayores. Incluso, ya existen inmensos avances relacionados entre la inteligencia artificial y la atención a la tercera edad, lo que permite examinar las posibilidades y limitaciones de esta innovadora tecnología en el cuidado de las personas mayores.

El impacto de la Inteligencia Artificial en la calidad de vida de los ancianos

La inteligencia artificial (IA) y la robótica han avanzado considerablemente en las últimas décadas, lo que ha abierto la puerta a una serie de aplicaciones en la atención de la tercera edad. Si bien los robots no pueden reemplazar por completo la atención humana en la atención a los ancianos, pueden desempeñar un papel complementario importante en diversas áreas. Aquí hay algunos aspectos a considerar:

Asistencia en tareas cotidianas: Los robots pueden ayudar a las personas mayores en tareas cotidianas como la limpieza, la preparación de comidas y la movilidad. Los robots de asistencia personal pueden ser programados para recordar tomar medicamentos o realizar un seguimiento de las citas médicas.

Compañía: La soledad y el aislamiento social son problemas comunes entre las personas mayores. Los robots pueden actuar como compañeros, interactuando con los ancianos a través de conversaciones simples, juegos, música y entretenimiento.

Seguimiento de la salud: La IA puede utilizarse para supervisar la salud de los ancianos, alertando a los cuidadores o profesionales de la salud en caso de anomalías o emergencias médicas.

Rehabilitación: Los robots pueden ayudar en la rehabilitación física y cognitiva, proporcionando ejercicios personalizados y seguimiento de progreso.

Detección de caídas: Los robots equipados con sensores pueden detectar caídas y enviar alertas a familiares o cuidadores.

Atención en residencias de ancianos: Algunas residencias de ancianos ya utilizan robots para tareas como la entrega de medicamentos, la limpieza y la entrega de alimentos.

Sin embargo, existen desafíos importantes en la implementación de robots en la atención a la tercera edad. La aceptación de la tecnología por parte de los ancianos, la privacidad y la ética en la recopilación de datos, y la necesidad de supervisión humana son cuestiones críticas. Además, los robots no pueden reemplazar la importancia de la interacción humana, el cariño y la empatía en el cuidado de los ancianos.

Geriatrónica: ¿qué es y en qué consiste?

Geriatrónica es un campo de la robótica que se enfoca en el desarrollo de robots y tecnologías para ayudar a las personas mayores. Consiste en una disciplina que utiliza tecnologías de robótica, tecnologías de la información y 3D aplicándola a la geriatría, gerontología y el apartado de enfermería.

Estos robots geriátricos se diseñan para mejorar la calidad de vida de los adultos mayores y brindar asistencia en tareas cotidianas. Algunas de las funciones típicas de los robots geriátricos incluyen:

Asistencia en la movilidad: Estos robots pueden ayudar a las personas mayores a moverse, levantarse de la cama o una silla, caminar de manera segura y prevenir caídas.

Recordatorios de medicamentos: Pueden recordar a los pacientes mayores cuándo tomar sus medicamentos y ayudar a administrar las dosis adecuadas.

Monitoreo de salud: Los robots geriátricos pueden medir constantes vitales, como la presión arterial y la frecuencia cardíaca, y enviar esta información a los profesionales de la salud.

Comunicación y compañía: Pueden ofrecer interacción social, proporcionar entretenimiento, y permitir videoconferencias con familiares y amigos.

Ayuda en las tareas domésticas: Realizar tareas como la limpieza, la cocina y la compra de comestibles.

Seguridad y alerta de emergencia: Los robots pueden detectar situaciones de emergencia, como caídas, y alertar a los servicios de socorro.

Terapia y ejercicios: Ayudar en la realización de ejercicios físicos y terapias de rehabilitación.

Estos robots utilizan tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial, sensores, reconocimiento de voz y visión por computadora para llevar a cabo estas tareas.

El objetivo principal de la geriatrónica es permitir que las personas mayores vivan de manera independiente y saludable durante más tiempo, reduciendo la necesidad de cuidadores humanos en algunos casos y brindando apoyo adicional cuando sea necesario.

En resumen, si bien los robots pueden desempeñar un papel valioso en la atención de la tercera edad, no pueden sustituir por completo el cuidado humano. La combinación de la tecnología y el cuidado humano puede ser la mejor manera de garantizar una atención integral y de calidad para nuestros mayores.


El secreto de la felicidad después de los 65 años es cultivar una afición

Cultivar una afición después de los 65 años genera mayor satisfacción vital, alejando el riesgo de depresión. Así lo determina un reciente estudio realizado en 16 países y tres continentes.

El estudio que fue publicado en la revista Nature Medicine asegura que cultivar una afición mejora la salud de los mayores. Sin embargo, para que una persona mayor se anime a cultivar una afición, hay muchas condicionantes que entran en juego, y que es importante tener identificadas con el fin de promover su desarrollo.

En este sentido, es importante destacar la importancia de dar autonomía y animar a las personas mayores a realizar estas actividades. Y, la tranquilidad que los servicios ViveLibre ofrecen, es clave para conseguirlo.

El secreto de la felicidad 

Las aficiones o hobbies son de vital importancia en la vejez. Consisten en actividades adicionales a la rutina que son altamente significativas y satisfactorias.

Tomar una clase de baile, unirse a un club de lectura, trabajar en el jardín de casa, hacer voluntariado y mucho más. Tener un hobby es el secreto que lleva a las personas mayores a vivir con mayor felicidad y, sobre todo, con menos síntomas depresivos.

De hecho, cualquier afición o hobby permite diversificar el desempeño cotidiano, brindando mayores demandas físicas, cognitivas, sociales, emocionales e incluso sensoriales a nuestro organismo.

“Nuestro estudio muestra el potencial de las actividades recreativas favoritas para proteger a las personas mayores del deterioro mental y promover el bienestar”, señaló en un comunicado Karen Mak, investigadora principal de epidemiología y estadística del University College de Londres y autora principal del estudio. “Los pasatiempos pueden contribuir a una vida satisfactoria en la tercera edad a través de muchos mecanismos, como el control de la mente y el cuerpo, la búsqueda de un propósito en la vida y la sensación de competencia para afrontar determinados problemas cotidianos”, explica Mak.

Menos síntomas depresivos y más felicidad

En la investigación participaron más de 90.000 individuos de Europa, Japón, China y Estados Unidos. En realidad, se trata de una encuesta en la que se destaca cómo tener un hobby estaba relacionado con menos síntomas depresivos y más felicidad en los encuestados, todos ellos mayores de 65 años.

Cabe destacar que el porcentaje de personas que practican una actividad recreativa específica varía de un país a otro. En España, por ejemplo, el 51% de los participantes en el estudio afirmó tener un hobby, frente al 96% de Dinamarca y el 95.8% de Suecia (curiosamente, Dinamarca ocupa el puesto número 2 en la lista de los países más felices del mundo en 2023, mientras que Suecia toma la séptima posición). Por el contrario, la participación más baja se registró en China, donde únicamente el 37.6% de los participantes en el estudio dijeron tener una, aunque los investigadores explicaron que solo se preguntó a los encuestados por aficiones sociales.

El estudio reveló que tener un hobby tiene sus ventajas en todos los países encuestados. Incluso, los datos recopilados revelan que las personas que practicaban una actividad favorita eran principalmente las de los países con mejor esperanza de vida.

Cultivar una afición: recreación y bienestar

“El trabajo realizado sugiere que la relación entre las aficiones recreativas y el bienestar puede ser bidireccional: las personas con mejor salud mental pueden ser más propensas a dedicarse a una afición y, al mismo tiempo, cultivar una puede ayudar a mantener una mejor satisfacción vital”, añadió Mak a las conclusiones del estudio.

Las aficiones son en sí mismo un beneficio, porque permiten a las personas mayores, llenar tiempo libre y de ocio. Ocurre que cuando una persona alcanza su jubilación, su mayor desafío está en la reestructuración de la rutina. Entre las barreras que limitan los comportamientos de ocio de las personas, existen factores como la vinculación y participación que tengan los adultos en sus ambientes significativos.

“De hecho, si la persona mayor pasa el día escuchando radio y viendo TV, es decir, dos actividades sedentarias, solitarias y sin demanda motora, ni social, entonces la musculatura y la cognición comienzan a deteriorarse, y afectará la capacidad funcional de esa persona”, explica la académica de la Escuela de Terapia Ocupacional de la Universidad de los Andes en Chile, Antonia Echeverría.

Entonces, con el envejecimiento de la población en Europa y en todo el mundo, crece el interés por saber cómo las actividades recreativas pueden ayudar a mejorar la salud mental de las personas mayores de 65 años.

 


¿Perro o gato? Los beneficios de tener mascota y cuál es mejor para acompañar a personas mayores

Vivir con un animal de compañía contribuye a mejorar la calidad de vida y ayuda al bienestar mental y social. Los beneficios en la salud que se producen gracias a ese vínculo, de hecho, son aceptados y conocidos desde siempre.

Desde ViveLibre apostamos por contribuir a la autonomía de las personas. Y en este sentido, tener mascota aumenta el estado de salud físico y mental, la longevidad, facilita la recreación, reduce el estrés y disminuye el índice de depresión en general.

En cada etapa de la vida, las mascotas juegan un papel fundamental y  se ha demostrado que la interacción con animales aumenta los niveles de serotonina y dopamina, componentes químicos de los sentimientos positivos.

 

Los beneficios para personas mayores de tener mascota

Según explican desde la Fundación Affinity, tener mascota potencia las relaciones sociales con otras personas, actuando como un "facilitador de las relaciones sociales". Este factor puede ser muy importante para los ancianos que viven aislados ya que alivia la sensación de soledad.

 

Además, la mayoría de las personas que viven solas hace que se sientan necesarias al tener que cuidar de otro ser vivo. Esto les ayuda a mantenerse activos y comprometidos. Al tener sus rutinas de cuidado diarias: aseo, juego, comida, y demás, las personas mayores estimulan la memoria y la atención al convivir con un animal de compañía.

Estudios recientes confirman que la convivencia con un animal hace que, hasta en el 75% de los casos, las personas mayores reduzcan sus niveles de estrés, mejoren sus problemas de salud y adquieran fortaleza física, al reducir los niveles de sedentarismo habitual en edades avanzadas.

No es casualidad que durante los últimos años, se hayan desarrollado con mayor asiduidad las terapias asistidas con perros entre ancianos, que suelen realizarse tanto en residencias como, incluso, en aquellos domicilios de personas que viven solas y reciben una atención domiciliaria.

 

La mascota ideal: la que se adapte a tu situación

Como bien sabemos, los gatos son más independientes y requieren menos cuidados y obligaciones. Por este motivo, su compañía es recomendable para personas de edad avanzada que tengas problemas de movilidad o discapacidad. En definitiva, un perro lleva mucho más cuidado que un gato.

Los perros requieren de más de un paseo diario. Por ello, ayudan a incentivar el envejecimiento activo en las personas de edad avanzada. También ayudan a sociabilizar con otras personas durante esos ratos, donde con ViveLibre tendrán siempre a mano el botón verde por si ocurriese cualquier imprevisto.

La clave es elegir el que mejor se adapte a tu situación. Por último, tener en cuenta la edad de la mascota también ayudará. De hecho, adoptar una mascota que tenga cierta edad es siempre una opción muy recomendable. Así, evitaremos el periodo de cachorro donde son más nerviosos y además, estará educado.