Abuelos y nietos, un amor incondicional

Probablemente los abuelos sean los primeros amigos que recordemos. Cómplices, pacientes, divertidos, sabios y con un corazón enorme lleno de ternura. Una relación que es un vínculo especial e inolvidable.

 

Esta relación entre abuelos y nietos supone un gran beneficio para ambas partes, según lo confirman estudios científicos. Se demostró cómo los abuelos que tienen contacto estrecho con sus nietos gozan de un mejor estado de ánimo, al sentirse útiles, y con una ocupación muy placentera: jugar y cuidar a sus nietos.

La pedagoga Inma Marín, presidenta de la Asociación Internacional del Juego, destacó que el juego entre abuelos y nietos es “fuente de alegría, vitalidad, optimismo y humor”. Añadió que “los abuelos que juegan con sus nietos crean lazos invisibles con ellos, recuperan su niño interior y alimentan su capacidad de juego, lo que repercute a favor de su salud física y mental”.

La presencia de los abuelos sigue manteniendo una gran importancia en el seno familiar. Pero su imagen se ha rejuvenecido y evolucionado con los años. Los abuelos de hoy en día ya no se corresponden con la imagen de ancianos. Hoy son más activos, cuidan de su salud y su bienestar.    

 

Abuelo, cuéntame un cuento

 

Los abuelos almacenan historias, anécdotas y tradiciones que van transmitiendo a los más pequeños en un entorno muy especial, con más tiempo libre y menos presión. Y los niños notan esa dedicación y ese esmerado cuidado que en ocasiones los padres entre responsabilidades, largas jornadas laborales y obligaciones no pueden permitirse.

Los abuelos son los mejores narradores de cuentos. Se inventan historias y viajan a lugares inexplorados y divertidos. Realmente están alimentando la imaginación de los más pequeños potenciando su creatividad, y a través de aventuras, magia y fantasía, se transmiten valores, se reconocen sentimientos y tienen la oportunidad de contribuir al desarrollo psicológico y emocional de sus nietos. La hora del cuento será un recuerdo imborrable.

 

Abuelo, déjame que te enseñe

 

Muchos abuelos cuidan de sus nietos durante la jornada laboral de los padres. Pero el vínculo se enriquece más allá de la educación y el cuidado. Se fortalece a través del juego y el diálogo, y ese tándem de “yo te enseño – tú aprendes” por ambas partes.

Los abuelos también aprenden con sus nietos. El hecho de estar con niños o adolescentes les convierte en la diana del conocimiento, de la jerga y los temas que preocupan a los más jóvenes. Actualizan sus opiniones, sus puntos de vista y forman un frente común. Muchas veces es esencial para que actúen como intermediarios o suavicen alguna tensión familiar o discusión. 

Para las personas mayores el uso de las nuevas tecnologías a veces implica algunas dificultades ya que ellos no han tenido el mismo aprendizaje progresivo que los jóvenes.  Buscar información en internet, utilizar distintas Apps o comunicarse por medio de las redes sociales, a algunos mayores les infunde respeto, pero ahí están los nietos al rescate. Se convierten en profesores pacientes para los abuelos y les enseñan todo aquello que luego quieren compartir y disfrutar juntos.

 

¿Qué pasa en la cocina, en el garaje o en el jardín?

 

Los abuelos se convierten en los reyes de la cocina, el jardín o el garaje. Son lugares ideales para aprender, para conocer ese gran repertorio de recetas, esos trucos de bricolaje o escuchar a los abuelos contar leyendas y tradiciones. Son actividades que se disfrutan a cualquier edad y que crean momentos de complicidad y confidencias. ¿Quién se va a poder resistir a los bizcochos o las croquetas de la abuela?

 

Sí, pero…

 

Los nietos son una noria de sentimientos positivos, ilusiones y alegrías para los abuelos y estos desempeñan un papel muy importante en la vida de sus nietos. Cuando los abuelos y nietos juegan o charlan juntos, los beneficios crecen.

Ahora bien, lo habitual es que encontremos a gente mayor activa, con inquietudes y con una vida plena donde tienen cabida los amigos, las aficiones, el deporte y los viajes. No debemos olvidar que los abuelos también buscan sus momentos de relax, descanso y ocio.  Esto significa que los padres deben respetar esa parcela privada de los abuelos, para que sigan disfrutando de sus nietos sin agobios, sin presiones ni estrés.

Los nietos son parte esencial de su vida, y contarán las horas para estar de nuevo con ellos. Pero es importante que les permitamos también disfrutar de sus instantes personales sin saturarles de cargas y obligaciones.

Los abuelos son los autores de una etapa mágica y entrañable que llenarán a los niños de emociones y los recordarán intensamente. Una referencia emocional de gestos, palabras, sonrisas y abrazos. Retazos de pasado que se conjugan en futuro.


Juegos de mesa: el ocio estimula la mente de los mayores

Los tradicionales juegos de mesa (y esas partidas de cartas a las que siempre jugaba tu abuela) son más que eficaces. Estimulan algunas funciones cognitivas de ancianos y previenen su deterioro.

Así lo señala una investigación liderada por la Universidad de Lérida. Concluye que todos estos juegos sociales, antiguos y más modernos también, mejoran la fluidez verbal y, sin duda, benefician el buen mantenimiento de muchas funciones cognitivas.

Los investigadores que han trabajado en centros y residencias diversas de Cantabria, Lérida y Almería, entre otras. En ellas han estudiado a personas sanas mayores de 65 años que acudían a organizaciones de atención a adultos durante 5 semanas. Se han publicado las conclusiones de este estudio en Journal of Geriatric Psychiatry.

Pero no son los únicos. Psicólogos de la Universidad de Edimburgo (UK) publicaron  también recientemente un estudio mucho más amplio. En él se afirmaba que aquellos mayores que juegan a cartas, backgammon, ajedrez y todo tipo de juegos de mesa tienen más probabilidades de obtener mejores resultados en pruebas de memoria y otras funcionalidades cognitivas que los que no lo hacen.

 

Jugar sin parar

 

Ya sabíamos que trabajar la estrategia de una partida de ajedrez tenía que ser bueno. Pero quizás otros juegos más sencillos y habituales en los cafés y los centros de mayores nos parecían menos importantes. Sin embargo, los expertos han descubierto también un cambio de comportamiento en las personas de edad adulta. Esto se apoya también en la socialización y mantiene la mente en forma.

Algo tan sencillo como hacer crucigramas tiene un impacto positivo en los mayores. Pero los juegos de cartas y todo aquello que precise hacer equipo, supone un estímulo aún mayor.

El estudio escocés testó a casi 1.100 personas alrededor de 70 años. Se repitieron las pruebas de memoria, velocidad de pensamiento y resolución de problemas 9 años después. Se vio que dieron mejores resultados cuanto más habían realizado estas actividades – y desde antes-.

Uno de los investigadores más destacados, Drew Altschul, aseguró que los resultados del estudio son concluyentes. Y, por tanto, “estar más involucrado en actividades que mantengan activo el cerebro puede asociarse con tener mejores habilidades de pensamiento en la edad adulta".

 

Desarrollo cognitivo versus sedentarismo

 

Además de mejorar el lenguaje y la fluidez para expresarse, jugar a este tipo de “juegos” previene el deterioro de las funciones cognitivas de las personas mayores. Y lo hace en base a dos áreas fundamentales.

 

  1. Entrenamiento cognitivo y psicomotriz. Muchos de estos juegos precisan del uso de la lógica, estrategia, capacidad de decisión, coordinación y memoria.
  2. Gestión de emociones y habilidades sociales. Al final, interactuar con otras personas siempre genera emociones, y precisa de una práctica de “conducta social”. Si además, estamos participando en una partida grupal, hay que aprender a gestionar la victoria y la derrota. Todo ello es fundamental para nuestro cerebro y nuestro modo de relacionarnos.

 

Juegos de mesa: ayer y hoy

 

Pero más allá de la consabida “brisca” o la partida de “tute”, los mayores hoy incorporan también clásicos como el parchís o el juego de la Oca. Y a todos estos se han sumado juegos modernos como el Fantasma Blitz, Fast Words o la Escalera encantada. Esta segunda generación de juegos de mesa se diferencia de la anterior en muchos aspectos. Se trata de juegos de mesa más complejos. Están diseñados para desarrollar habilidades personales y dependen menos del azar, por lo que uno tiene la posibilidad de entrenarse.

En cualquier caso, ambos estudios destacan el valor extraordinariamente positivo de jugar y entrenar así el cerebro de las personas mayores.

Prevenir el declive cognitivo es ganar en calidad de vida, autonomía y libertad. En definitiva, para todos aquellos que se acerquen a los 70 años o más, nuestro mensaje es que cualquier edad es buena para empezar una buena partida. Así que ¡todos a jugar!

 


10 hábitos saludables para vivir más

¿Alguna vez te has preguntado si se puede hacer algo para alargar la vida de las personas? Aunque parezca mentira, la respuesta es sí. En realidad, podemos hacer mucho. Todos sabemos que el paso el tiempo es inevitable, y con él el envejecimiento. Pero sí está en nuestra mano hacer determinados cambios en nuestra rutina para llegar a la vejez de la mejor manera, y así evitar una muerte prematura.

Un estudio realizado por la Universidad de Navarra habla de esto. Han demostrado que con cambiar pequeños hábitos de nuestro día a día, podemos ayudar a aumentar la longevidad de manera saludable. Este estudio llamado “Proyecto SUN” se ha llevado a cabo con más de 22.000 voluntarios durante más de 20 años. En este tiempo, las conclusiones han sido claras. No todo depende únicamente de la alimentación o el ejercicio. A pesar de que son factores fundamentales, hay otros muchos que influyen y tienen peso en la reducción del riesgo de una muerte temprana.

Así, profesionales expertos han elaborado un listado con los 10 hábitos saludables que todos deberíamos seguir para cuidar de nuestra salud. Así, nos sentiremos mejor y evitaremos la muerte prematura. Si cumplimos al menos siete de ellos, se estima que estaríamos reduciendo un 60% el riesgo de mortalidad prematura. ¡Así que no hay excusa!

 

Diez hábitos saludables imprescindibles

 

Este es el listado de los diez hábitos saludables que la Universidad de Navarra considera claves para tener una larga vida:

  • No fumar.
  • Realizar una actividad física moderada o intensa, equivalente a andar diariamente al menos media hora. Si eres de los que prefiere correr, puedes cambiarlo por 2 horas a la semana.
  • La alimentación debe ser basada en la dieta mediterránea. Una dieta basada en los ingredientes propios de la agricultura de los países con clima mediterráneo, fundamentalmente España e Italia. Se trata de reducir el consumo de carnes e hidratos de carbono en beneficio de más alimentos vegetales y grasas monoinsaturadas y aceite de oliva.
  • Tener un índice de masa corporal saludable. Es decir, menor o igual a 22 kg/m².
  • Consumir alcohol de manera moderada. Las mujeres 5 g./día como máximo y los varones 10 g./día como máximo.
  • Evitar consumir más de cinco bebidas alcohólicas seguidas (alcohol en atracón).
  • Reducir la exposición a la televisión. Es recomendable verla menos de 2 horas al día.
  • Dormir una siesta al día de 30 minutos como máximo.
  • Salir o encontrarse con los amigos más de 1 hora cada día.
  • Trabajar al menos 40 horas a la semana.

 

Muchos de estos hábitos son realmente apetecibles. Pero lo importante es que intentes cumplirlos. Ya que las recomendaciones incluidas en la lista son actos cotidianos y muy accesibles. Poniendo en práctica estas buenas rutinas diarias, reducirás sustancialmente el riesgo de muertes prematura. Con independencia de otros factores como la diabetes, la hipertensión o el colesterol alto.

¡Así que anímate a probarlo! Tienes poco que perder y muchos, muchos años que ganar.


Demencia y contaminación: un binomio peligroso

Para nuestros profesionales de ViveLibre, la prevención y el cuidado de la salud son fundamentales. Eso, unido a los avances de la ciencia y la tecnología hacen que estemos siempre pendientes de la innovación y las investigaciones realizadas en estos campos. Como el estudio publicado recientemente por la revista Neurology. Afirma que el colectivo de mayores y, especialmente las mujeres expuestas a la contaminación son más proclives a desarrollar enfermedades como el Alzhéimer, el Párkinson o demencia. Esto supone un nuevo argumento para trabajar innovando sobre la salud. Además de informar sobre todo aquello que permita tener una calidad de vida mejor para las personas.

 

Antecedentes sobre contaminación

 

Ya sabíamos que la polución de nuestras ciudades no produce entornos saludables para las personas. Multitud de enfermedades crónicas respiratorias y cardiovasculares están vinculadas al grado de contaminación acumulado.

Pero lo que no intuíamos es la vinculación que ha encontrado un estudio publicado por la revista estadounidense Jama Neurology en el que asegura que esta contaminación puede provocar distintos tipos de demencia en las personas con más edad. Además, son las mujeres las más expuestas a sufrir enfermedades como la Demencia, el Párkinson o el Alzheimer.

 

Contaminación para la mente

 

 “Las mujeres mayores que viven en lugares con niveles más altos de contaminación del aire pueden sufrir una mayor reducción del cerebro. Similar al que se observa en la enfermedad de Alzheimer, frente a las mujeres que viven en lugares más limpios”. Así lo recoge la investigación realizada con casi un millar de mujeres con edades comprendidas entre los 70 y 80 años. Todas ellas sin demencia al inicio del estudio.

Los resultados han puesto de manifiesto que respirar altos niveles de contaminación por partículas finas está relacionado con la contracción de las áreas del cerebro. En mayor medida a las vulnerables a la enfermedad de Alzhéimer. Este estudio realizado a lo largo de cinco años demostró que las expuestas a altos índices de contaminación presentaron cambios en el tamaño de su cerebro. Según la autora principal del trabajo de la Universidad de Los Ángeles, Diana Younan, la investigación sugiere que estas toxinas alteran la estructura del cerebro y sus conexiones. Contribuyendo a la progresión hacia la demencia.

Por cada aumento de 3 microgramos/ m3 en los niveles de exposición a la contaminación del aire, había un aumento promedio de 0,03 puntos. Lo que provoca un mayor grado de contracción del cerebro. Durante estos cinco años, esto equivale a un aumento del 24% del riesgo de enfermedad de Alzheimer

 

Luchar contra la contaminación, luchar contra la demencia

 

Este hallazgo tiene importantes implicaciones para la salud pública, porque además del ya mencionado “encogimiento” del cerebro, también se observa en niveles de polución inferiores a las que la Agencia de Contaminación Ambiental de EEUU considera hoy como valores seguros.

Por eso, además de trabajar e investigar cómo conseguir ciudades más limpias, hay que desarrollar y estimular el cerebro y alimentarlo bien. Pasear por zonas verdes, realizar algo de ejercicio y dar energía a la mente. Esto es básico para preservar la agilidad de nuestro músculo más importante.

Siempre ha sido imprescindible analizar qué se come para preservar nuestra salud, tal y como nuestra experta en nutrición Isabel Bustamante señala. También hay que comer contra todo tipo de enfermedades. Así, según se recoge también en algunas investigaciones derivadas de este estudio, las mujeres mayores que comen más de una o dos porciones a la semana de pescado o mariscos al horno o a la parrilla, pueden consumir suficientes ácidos grasos omega-3 para contrarrestar los efectos de la contaminación del aire en el cerebro.

Comer pescado nunca fue tan buena idea, así que además de disfrutar de su sabor protegeremos al cerebro de la contaminación del aire. Desde ViveLibre seguimos atentos a esta y a todas las investigaciones que puedan ayudarnos a tener una mejor salud y disfrutarla con libertad y autonomía todo el tiempo.

 


Leer por salud

Abrir las páginas de un libro nos hace la vida mucho más interesante. Además, puede hasta incrementar nuestra esperanza de vida. Esta es una de las conclusiones del un estudio de la Universidad de Yale (EE.UU.)  publicado en la revista Social Science & Medicine.

Existen posibles vínculos estudiados entre la lectura y el aumento de la longevidad. Pero parece evidente que los estímulos cognitivos de esta actividad intelectual aportan numerosos beneficios, y son especialmente positivos para mantener y fomentar la salud mental en la llamada “tercera edad”.

El próximo 23 de abril se celebra el Día del Libro. Nos parece una excusa fabulosa para poner en valor las numerosas ventajas de promover la lectura a todas las edades. Especialmente cuando nos hacemos mayores.

 

Cinco beneficios clave de la lectura

 

 

  • Mejora la concentración
  • Estimula la memoria
  • Favorece el sueño
  • Proporciona bienestar e incrementa la empatía
  • Entretiene, divierte y aleja la soledad

 

 

Concentrarse y mejorar la atención es realmente necesario cuando nos hacemos mayores. Ejercitar nuestro cerebro aumenta esta capacidad y potencia la capacidad de observación. Además, facilita la relajación e incrementa las ideas y puntos de vista con los que nos enfrentamos a los problemas.

Leer aporta emociones y estas asientan mejor los recuerdos, estimulando la memoria. Leer diariamente además ejercita las capacidades cognitivas. Por ejemplo, hará que se disponga de un cúmulo de historias, expresiones y vocabulario que estimula la capacidad de recordar.

La lectura no sólo estimula, también nos relaja. Esto destensa nuestros músculos y libera de estrés a nuestro cerebro. Además proporciona un estado ideal para conciliar el sueño, tan necesario en los mayores.

Además, la lectura mejora habilidades sociales como la empatía. Se ha demostrado que leer incrementa la capacidad humana para ponerse en la piel del otro y poder sentir mayor comprensión por los demás. Está probado también que las personas que consumen novelas son más empáticas respecto a los lectores de libros especializados o los no lectores.

Por último, pero no menos importante, leer nos hace entrar en otros mundos y aleja nuestra mente de las preocupaciones. Cuando estas se incrementan al hacernos mayores y nuestra actividad y responsabilidades disminuyen es importante tener la mente entretenida. Leer fomenta la imaginación y la creatividad pero sobre todo nos aporta una profunda sensación de bienestar. Y eso también reduce nuestro nivel de cortisol. Cuerpo y alma convergen en hacernos sentir muy bien.

 

Leer más y mejor en el día del libro

 

Por todos estos motivos, tanto psicólogos como neurólogos están de acuerdo en recomendar activamente la lectura a las personas mayores. Siendo un método preventivo del alzhéimer, párkinson y también de otras muchas enfermedades neurodegenerativas y cardiovasculares.

La lectura es un buen hábito en todo momento, pero cobra mayor sentido si cabe, al final de nuestras vidas. Se ha demostrado que quienes leen activamente son capaces de incrementar la conectividad de sus neuronas. Y todo ello nos ayuda a envejecer sanos, independientes y más felices. Además, la literatura nos envuelve en historias que no sólo enseñan, sino que seducen, y eso es siempre una cura para la soledad.

 

Cuando y qué leer 

 

En las personas de mayor edad se recomienda que den prioridad a la lectura en las primeras horas de la mañana, que son las de más luz. Además, siempre es importante contar con libros con una tipografía clara y grande para no forzar demasiado la vista.

Adaptar la lectura a las capacidades físicas de la persona mayor es también clave. Por ejemplo, el uso de atriles que mejoren la posición, regular la intensidad de la luz o incluso implementar lupas o uso de gafas específicas es importante para que leer no se haga dificultoso.

Elegir un sitio agradable, cómodo y tranquilo es también imprescindible para reforzar esa sensación de bienestar. Y casi tan importante como esto es el hecho de elegir qué leer. Contar con historias variadas, géneros diversos y grandes autores es una clave del éxito. Pero también compartir lo aprendido o descubierto con familiares y amigos y estar abierto a recomendaciones y búsqueda de nuevas experiencias.

 

¿Qué más podemos pedir en el Día del Libro? ¿Una recomendación? Ahí va la nuestra:

El viejo que leía novelas de amor, de Luis Sepúlveda. Inolvidable.

¡Feliz día y vida lectora!

 


Claves para un buen envejecimiento

Según la OMS, el envejecimiento es la consecuencia de la acumulación de una gran variedad de daños moleculares y celulares a lo largo del tiempo. Lo que lleva a un descenso gradual de las capacidades físicas y mentales, un aumento del riesgo de enfermedad, y finalmente a la muerte (OMS, 2018). En esta definición, podemos observar el declive asociado a esta etapa natural de nuestra vida. Pero ¿podemos hacer algo para paliar estos efectos? La respuesta es compleja porque incluye un gran número de variables. Pero que podemos trabajar activamente para paliar, parar y/o reducir las consecuencias del envejecimiento.

Hay aspectos, como el socio-económicos y servicios básicos como la sanidad o servicios sociales, que son imprescindibles para un envejecimiento saludable. También vamos a centrar las claves en lo que directamente depende de nosotros: manejo del entorno, actitud y perseverancia.

 

Acondiciona tu vivienda

 

Cuidar y mantener el entorno donde vivimos y realizamos nuestras actividades diarias, es primordial para un buen envejecimiento. Cuidar el estado de nuestra vivienda y el mantenimiento de esta, nos va a proporcionar una mayor calidad de vida. Las condiciones ambientales es una de las principales causas de desarrollo de enfermedad. Esto no quiere decir que debamos tener nuestro hogar con las últimas novedades arquitectónicas o hacer una reforma u obra. Sino lo que se pretende transmitir es que el hogar esté en condiciones higiénicas (limpieza y mantenimiento de estas, estancias o espacios libres de objetos, etc.). Además en condiciones ambientales adecuadas (espacio adecuado, ventilación, accesibilidad a luz natural).

 

Ejercicio para un envejecimiento saludable

 

La actividad física es otro punto muy importante que contribuye a un envejecimiento saludable. Existen numerosos estudios que han demostrado que el ejercicio físico de manera continuada aumenta la esperanza de vida respecto de las que no lo hacen. Hay muchos beneficios que produce el ejercicio físico. Entre ellos se encuentran la mejora del sueño, aumento de la resistencia cardiovascular, mejora de la coordinación y equilibrio. También la mayor rapidez de movimientos, reducción del estrés o mejora el estado de ánimo e intelectual (OMS, 1997).

 

Cuidado de tu salud y envejecimiento

 

El cuidado de la salud es uno de los pilares del envejecimiento. Este punto se centra especialmente en la prevención y promoción de la salud. Es decir, los cuidados necesarios para no desarrollar una enfermedad. Además, la percepción que tenemos de nuestra capacidad y la actitud hacia el afrontamiento de cualquier contratiempo ocurrido.

  • Sentimiento de control del entorno. La creencia de que podemos hacer frente a situaciones difíciles o estresantes, reduce o evita los efectos negativos de los mismos (Shavit y Martin, 1987).
  • Actitud e imagen positiva del envejecimiento aportan un mayor bienestar. El envejecimiento tiene asociado estereotipos derivados de enfermedad, discapacidad o estorbo. Por lo que esa connotación afecta negativamente a nuestra salud mental. Combatir estas creencias ayuda a mejorar notablemente nuestro estado de ánimo, y por consiguiente nuestra salud.
  • Funcionamiento cognitivo. El declive en funciones como el lenguaje, memoria y atención está ampliamente demostrado. Para evitar este deterioro asociado a la edad, tenemos que entrenar y seguir afrontando distintos retos intelectuales. Opciones como leer, aprender cosas nuevas y esforzarnos diariamente con cualquier tipo de actividad mental son beneficiosas. El cálculo mental, organización de planes y tareas, actividades que impliquen concentración y memorización, etc. También contribuye al rendimiento cognitivo la socialización y un correcto funcionamiento emocional.

 

Conclusiones

 

Podemos concluir que las claves para un buen envejecimiento son:

  • Realizar ejercicio físico de intensidad moderada de manera regular.
  • Realizar actividades intelectualmente interesantes para la propia persona.
  • Mantener la relación con nuestro entorno de manera regular, principalmente de las personas que más nos importan.
  • Cuidar la salud acudiendo regularmente a su médico de familia y seguir sus indicaciones.
  • Cuidar nuestro hogar para que esté en las mejores condiciones posibles.

 


La importancia del calcio en la tercera edad

El calcio es un mineral esencial en todas las etapas de la vida. Según la Fundación Española de Nutrición, a partir de los 60 años su consumo debe aumentar para que la masa ósea se mantenga fuerte. Así se podrá sostener y articular todo nuestro cuerpo previniendo enfermedades como la osteoporosis. 

Es necesario para que los músculos se muevan y los nervios transmitan mensajes del cerebro a distintas partes del cuerpo. También ayuda a que la sangre circule a través de los vasos sanguíneos por todo el cuerpo y a liberar hormonas y enzimas que influyen en casi todas las funciones del cuerpo.

 

Calcio+ Vitamina D: la pareja perfecta

 

Para tener unos huesos fuertes es imprescindible consumir la suficiente cantidad de calcio y de vitamina D. Se trata de dos nutrientes que cobran especial importancia en la dieta de los mayores.  Son un tándem perfecto en beneficio de nuestra salud. El calcio se encarga de formar los huesos, y la vitamina D ayuda a la fijación del calcio en nuestro organismo. 

Nuestro cuerpo necesita de la vitamina D para poder absorber, a nivel intestinal, las cantidades de calcio que tomamos. Cuando existe un déficit de vitamina D, algo habitual en las personas mayores, el cuerpo no puede absorber el calcio ingerido. De esta forma se ve obligado a movilizar las reservas de calcio depositado en el propio esqueleto, algo que debilita los huesos existentes.

La principal fuente de vitamina D, es la exposición a los rayos solares. Por ello, disfrutar del sol dando un paseo y realizar algo de ejercicio puede ser muy beneficioso. Es una de las formas más saludable y sencillas para que nuestro organismo reciba y sintetice la vitamina D que le llega a través de la piel.

 

La ayuda en la despensa

 

El calcio se encuentra presente en muchos alimentos. La leche, el yogur y el queso son las principales fuentes de calcio. Sin embargo, este mineral no solo se encuentra en los productos lácteos. Es importante llevar una dieta que incluya diferentes alimentos ricos en calcio.  No es suficiente con tomar un vaso de leche para obtener el consumo diario que necesitamos.

Entre las verduras y hortalizas podemos encontrar muchos alimentos que también contienen calcio. Por ejemplo en la cebolla, acelgas, espinacas, brócoli o ciertas legumbres como son las judías blancas, los garbanzos o las lentejas. Los frutos secos, pistachos, nueces y almendras, constituyen una excelente fuente de calcio, al igual que los higos y las pasas.

El pescado y el marisco, anchoas, sardinas, lenguado, pulpo o mejillones, entre muchos otros, también contribuyen al consumo de calcio.

 

 

La importancia del calcio en la tercera edad

 

Cuestión de salud

 

Los huesos necesitan mucho calcio y vitamina D durante la niñez y la adolescencia para alcanzar su fuerza y contenido de calcio máximos. Esto sucede alrededor de los 30 años. Después de esa edad, los huesos pierden calcio lentamente. Se puede paliar esta pérdida mediante un consumo recomendado durante la edad adulta y manteniendo una vida sana con actividad física.

Si no consumimos el calcio necesario, no se presentan síntomas inmediatos ya que el cuerpo mantiene los niveles de calcio en la sangre tomando lo que necesita de los huesos. Pero un consumo por debajo de los niveles recomendados puede afectarnos de distinta manera. Desde la osteopenia o masa ósea baja al aumento de los riesgos de osteoporosis y fracturas óseas. Otras afecciones serían hormigueo en extremidades e incluso alteraciones en el ritmo cardíaco.

La osteoporosis es una enfermedad ósea de los adultos de mayor edad en especial, en las mujeres tras la menopausia. En este momento aumenta la pérdida de calcio de los huesos y estos se vuelven porosos, frágiles y propensos a fracturas. Es esencial para mantener la salud de los huesos durante toda la vida.

Con estos consejos de alimentación y buenos hábitos nuestros huesos estarán fuertes y sanos más tiempo. Además, conviene acudir al médico para que nos realice un estudio personalizado que nos indique el estado de nuestros huesos. Además, someternos a una analítica completa que nos indique los valores de vitaminas y minerales en nuestra sangre para detectar posibles deficiencias.

Mantener una alimentación saludable y equilibrada; y la práctica de ejercicio son imprescindibles para mantener la mejor salud de nuestros huesos. Así lograremos que estén casi tan fuertes como cuando éramos “más” jóvenes.

 


COHOUSING ¿moda o una nueva opción de vida?

Vivir en una vivienda digna y adecuada es uno de los derechos fundamentales más necesarios, que recoge además el artículo 47 de nuestra Constitución. Y por ello, este derecho lo debemos que aplicar hasta el final de nuestros días.

La idea del término inglés “cohousing” nace con el objetivo de proporcionar un modelo de vivienda diferente. Se trata de compartir cuidados y tareas con un grupo de personas con valores afines y una forma de vivir similar. En definitiva, un modelo de vida que permita disfrutar en plenitud de los años de vida en los que se necesite más apoyo.

 

Origen del Cohousing: una solución original a la vivienda

 

La primera iniciativa de este tipo en España se llevó a cabo en el año 2013 en la localidad de Torremocha del Jarama, en Madrid. El concepto de vivienda colaborativa (aunque no destinado a personas mayores) apareció en la década de los 70 en Suecia, Holanda y Dinamarca. Más tarde se extendió a Estados Unidos sobre los años 80 y hoy día es un modelo de vivienda conocido en nuestro país.

Cuando una persona se hace mayor por determinadas circunstancias ya no es capaz de seguir viviendo en su propia casa. Hasta ahora, había dos alternativas principales: irse a vivir a una residencia de mayores, o a casa de algún hijo o familiar. Pero ambas opciones tienen  inconvenientes, que además de los económicos, afectan a veces a la libertad o independencia de las personas.

La opción de la residencia de mayores no está al alcance de todas las familias. El coste de una plaza es elevadísimo y hay quien no puede permitírselo. Y la idea de vivir con los hijos no suele gustar demasiado a las personas mayores. Ellos sientes que suponen una “carga” para los hijos y además ellos pierden autonomía y toma de decisiones.

Es por ello que surge con más fuerza esta tendencia del cohousing. Y a partir de este momento habrá que tomar en cuenta esta nueva opción. Además está ganando adeptos dentro de las personas que buscan mantener una independencia aunque necesiten apoyos que antes no precisaban.

 

¿Qué es Cohousing y por qué apostar por este modelo?

 

La traducción literal de Cohousing a nuestra lengua es covivienda. Es un tipo de vivienda de cooperativa compuesta de casas complementadas y agrupadas con amplios espacios comunitarios. En muchas de estas comunidades suelen incluirse huertos y otros jardines naturales que son cultivados y cuidados entre todos.

El principal objetivo es garantizar la autonomía personal, cosa que en ViveLibre nos encanta. Además, se comparten aficiones y cuidados por un grupo de iguales que entiendan sus necesidades y participen en la vida común.

En el cohousing son los propios residentes los que diseñan y gestionan la comunidad en función de las necesidades del grupo. Ellos modelan la casa a su medida, así como las actividades que van a realizar. También definen sus necesidades para que el modelo de vivienda sea eficiente y sostenible.

Además, se reparten las tareas con la intención de que todos colaboren, cooperen y se cuiden entre sí. Por este motivo, este tipo de viviendas permite luchar contra el aislamiento y la soledad. Incluso recupera las relaciones entre vecinos y promueve el envejecimiento activo y saludable.

 

Manos a la obra

 

Para poner en marcha una idea de este tipo hay que seguir tres pasos principales:

  • Lo primero que hay que definir es el modelo de convivencia.
  • Una vez bien definido, se deberán buscar socios y suelo para construir.
  • Finalmente se trataría de encontrar la financiación adecuada.

El tiempo medio desde que se inicia el proceso suele ser de 6 años. Actualmente son varias las iniciativas de este tipo que se están llevando a cabo en nuestro país. En algunas comunidades autónomas tienen listas de espera debido al éxito que están teniendo entre nuestros mayores.

En nuestra opinión, ésta es una elección más que debe tener en cuenta cualquier persona mayor que esté valorando dónde y cómo quiere vivir. Cualquier modelo que fomente la independencia y mejore su calidad de vida sin descuidar su seguridad es siempre una buena idea.

 


La Covid-19 y su efecto en las personas dependientes

Esta pandemia nos ha cambiado la vida a todos. ¡Y cómo lo ha hecho! Pero, aquellos que precisan apoyo para realizar las tareas rutinarias de su vida, se han visto mucho más afectados. Dentro de los que han sufrido la Covid-19 se encuentran las personas con discapacidad, enfermedades crónicas y el colectivo de mayores. Además también ha afectado a sus familiares, cuidadores y profesionales de la salud.

 

Cuarentena: mucho más vulnerables

 

Las personas dependientes son la población más susceptible ante cualquier crisis. Ellos son los que han acumulado mayores riesgos de salud y han padecido las consecuencias más duras. Lo han hecho con la enfermedad, pero también la larga cuarentena ha tenido un efecto muy adverso. Por ejemplo, la soledad en sus casas o en las residencias de mayores.

Hay muchos factores que han generado dificultades a todas las personas dependientes. La falta de coordinación y protocolos de actuación, las duras medidas de aislamiento y, sobre todo, la escasez de medios y planes de contingencia contra la Covid-19.

A la incertidumbre y miedo inicial se ha sumado el encierro. Encierro en sus casas en el caso de mayores más autónomos o en las propias habitaciones de los centros de salud o residencias. Todo ello, ha afectado anímicamente de manera extrema y ha disparado la ansiedad, la depresión, la inseguridad y el insomnio.

Según indican los profesionales, el aislamiento aumenta también el riesgo de sufrir de hipertensión y disminuye el poder del sistema inmunológico ante las infecciones. Y estas dolencias se han incrementado en estos meses afectando a la autonomía y calidad de vida de estos colectivos.

 

Discapacidad: cómo afrontar la pandemia 

 

En España hay más de 1,7 millones de personas que tienen diagnosticada algún tipo de discapacidad. Pero además, 63.000 personas tienen discapacidad intelectual y grandes necesidades de apoyo. Es decir, ayuda para tareas imprescindibles como comunicarse, asearse o comer, entre otras cosas. A estas personas la Covid-19 les ha afectado de manera especial, además de la gravedad de la enfermedad hay que sumarle el cierre de las organizaciones. La falta de apoyo institucional ha sobrecargado a las familias y ha incrementado la necesidad de recursos extra.

Diferentes encuestas en la población con discapacidad afirman que más del 30 por ciento han visto mermada su salud física. Pero, es la psicológica la más resentida durante el confinamiento y también en los complejos meses que arrastramos.

Más de la mitad de las personas con discapacidad y cuidadores aseguran que su salud psíquica ha empeorado con la Covid-19. En consecuencia, se que ha incrementado el consumo de ansiolíticos y antidepresivos. Así como en el aumento de tristeza y soledad, sentimientos de miedo, baja autoestima, aburrimiento e inseguridad.

A todo ello, hay que añadir que las medidas de protección social han tenido un alcance limitado para todo el colectivo. Aquellas personas con discapacidad que podrían trabajar se encuentran también en una situación mucho más compleja.

Para afrontar todo esto, es importante mantenerse activos y positivos. Buscar apoyos dentro del entorno y también a través de especialistas. Además de comunicarse con todas las posibilidades y tecnología que estén al alcance de la mano.

Es importante frenar los pensamientos negativos y realizar algún tipo de actividad física o de estímulo cognitivo y físico. También evitar la sobreexposición a aquellas informaciones sobre la pandemia que puedan afectar especialmente.

 

Tecnología, el gran aliado contra la soledad y la dependencia 

 

La pandemia nos ha alejado. Si el confinamiento literalmente nos aisló -y claramente tuvo sus consecuencias- la evolución de la COVID-19 hasta el momento ha hecho que se restrinjan las visitas y el contacto social. Las personas más vulnerables, entre ellas las que tienen discapacidad, son aquellas que menos han recuperado ese contacto. Porque para protegerlos del virus se han mantenido también alejados de familiares, amigos e incluso algunos cuidadores, limitando en lo posible las visitas a los centros médicos. 

La tecnología ha sido la salvación de muchas de estas personas en tiempos del coronavirus. Ha conseguido que sigan en contacto entre ellas y con aquellos profesionales que necesitan. Les ha acercado la voz y los diagnósticos de muchos especialistas. Y se ha especializado en tiempo récord para permitirles aprender, trabajar y, desde luego para dotarles de más autonomía.

Eso es lo que perseguimos con nuestras soluciones. Acompañar a todas las personas, y en especial a quienes más nos necesitan, para ayudarles a tener una vida completa, libre y lo más autónoma posible. Porque la tecnología también puede traernos un poquito de felicidad mientras esperamos el final definitivo de esta pandemia.


Vivir con ELA

La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurológica caracterizada por una degeneración progresiva de las neuronas motoras. Produce una debilidad muscular que avanza hasta la parálisis. Además los síntomas iniciales varían y pueden incluir debilidad muscular, calambres y rigidez en las piernas y los brazos, problemas con el habla o la deglución, y raramente, problemas con la respiración. La esclerosis lateral amiotrófica es también conocida como la enfermedad de las motoneuronas.

La ELA puede afectar a adultos de cualquier edad. La mayoría de los diagnósticos se realizan en personas de más de 50 años, y es más frecuente en hombres que mujeres. Esta enfermedad afecta la capacidad de la persona de realizar su vida diaria. Por tanto, se debe realizar una evaluación no solo de los síntomas clínicos, sino también del entono social y del correcto funcionamiento en actividades de la vida cotidiana.

 

Apoyo psicológico y social en ELA

 

Es importante establecer el impacto emocional y psicológico que la ELA ha tenido en la persona. Preguntar si existe apoyo psicológico y práctico al que la persona con ELA pueda recurrir.

Desde el punto de vista psicológico se deben evaluar los siguientes aspectos en el afectado:

  • Su compresión de ELA y cómo afecta a su vida diaria.
  • La aceptación y capacidad de manejo del diagnóstico y pronóstico de ELA.
  • La capacidad para continuar con el trabajo actual.
  • Ajuste a cambios en la relación interpersonal, vida sexual, autopercepción y rol familiar.

Desde el punto de vista de la dimensión social, se debe valorar lo siguiente:

  • Cuidado personal: asegurando la continuidad de cuidados entre la familia y los cuidadores.
  • Necesidad de equipamientos especiales.
  • Apoyo financiero: apoyo para poder acceder a actividades sociales, hobbies, etc.

 

Manejo de síntomas de ELA

 

A la hora de manejar sintomatología de la ELA, se recomienda hacer una aproximación sistemática de los diferentes órganos y funciones afectadas. Una vez conseguida esta información, se recomiendan las siguientes actuaciones:

- Proveer información sobre las opciones de tratamiento farmacológico de problemas musculares.

- Programas de ejercicio: mantener el movimiento de las articulaciones, prevenir contracturas, reducir rigidez, optimizar funcionalidad y calidad de vida.

- Problemas de saliva: Considerar uso de antimuscarínicos.

 

Equipos de ayuda

 

Se debe hacer una evaluación de las actividades de la vida diaria. Esto incluye: el cuidado personal, vestido y baño, compra de alimentos, preparación de comida, movilidad, ambiente de la casa y necesidad de adaptación. En función del grado de afectación y pérdida de funcionalidad, se empezará a considerar el uso de equipos específicos para mejorar movilidad, comunicación, alimentación, etc.

 

Nutrición, comunicación y respiración

 

Se debe valorar la habilidad para ingerir alimentos y líquidos. Hay que tener en consideración la necesidad de ayudas para comer y beber, para preparar alimentos y para tragar. También es importante la modificación de postura o la textura de los alimentos, con objeto de reducir el riesgo de atragantamiento. Se debe explicar tempranamente la opción de la gastrostomía.

En la valoración de los problemas de comunicación se debe incluir tanto la comunicación cara a cara, como el uso de teléfono móvil, correo electrónico, internet y uso de redes sociales.

La valoración de la función respiratoria debe incluir el uso de ventilación no invasiva y el uso de técnicas de mejoría de la tos.

 

Asesoramiento cognitivo en ELA

 

Estudios basados en clínicas especializadas en ELA muestran que hasta un 15% de pacientes diagnosticados con ELA padecen demencia fronto-temporal. Además, otro 30 % presenta cambios en la función cognitiva y la conducta.

 

Consideraciones finales y una mirada al futuro

 

El diagnóstico temprano de ELA tiene dificultades, y el tiempo que transcurre desde la aparición de los primeros síntomas hasta su diagnóstico puede ser prolongado. Esto puede provocar incertidumbre y ansiedad adicional.

El tratamiento de los afectados de ELA debe ser integral, multidisciplinar y comenzar desde el momento mismo de la confirmación diagnóstica. La enfermedad es de carácter progresivo y las necesidades de los pacientes se multiplican con la evolución de la enfermedad. Por ello, es importante la coordinación multidisciplinar de todos los agentes envueltos en los cuidados de personas diagnosticada.

La terapia con células madre se vislumbra como una posible terapia alternativa al tratamiento de diferentes patologías degenerativas. Entre las cuales se encuentra la esclerosis lateral amiotrófica.

En la actualidad, existen trabajos de investigación básica con esta terapia en la ELA. Pero todavía no están claros los mecanismos de actuación de las células madre implantadas. Además no se conoce el tipo de células a utilizar (medula ósea, grasa, pulpa dentaria, etc.) y vía de administración más idónea. Por lo que no se ha podido establecer con contundencia como una terapia alternativa en ELA o cualquier otra enfermedad neurodegenerativa.