Inteligencia artificial para el diagnóstico de Alzheimer

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que produce que el deterioro y pérdida de las células del cerebro de manera progresiva. Supone la causa más común de demencia y una de las principales causas de dependencia y discapacidad en las personas de edad avanzada. Sin embargo, esta enfermedad no es consecuencia normal del envejecimiento. Existen muchos más factores que pueden influir en ella,  como los diferentes estilos de vida o la genética. Tanto es así que el Alzheimer puede también manifestarse en personas más jóvenes.

 

La importancia de un diagnóstico temprano

 

Las manifestaciones clínicas más llamativas se manifiestan con mayor probabilidad a medida que envejecemos. A pesar de ello, se estima que los procesos degenerativos pueden comenzar hasta 20 -30 años. Incluso hay indicadores neuropsicológicos tempranos que pueden aparecer hasta 8 años antes de que se cumplan los criterios de diagnóstico y aparezca la demencia.

Por ello, y a pesar de que no existe cura para esta enfermedad ni tratamientos que consigan detenerla, el diagnóstico temprano y la prevención son clave. De esta forma se mejora la calidad de vida de las personas que la sufren y sus familias.

 

La importancia de la inteligencia artificial en el Alzheimer

 

Existen diferentes estrategias, como marcadores en sangre o evaluaciones neuropsicológicas preventivas. En los últimos años el gran desarrollo de la inteligencia artificial está permitiendo el desarrollo de numerosos algoritmos. Estos son capaces de anticipar y ayudar en el diagnóstico del Alzheimer.

Los avances de la tecnología y la ciencia son asombrosos en este ámbito. Entre los diferentes campos en los que Machine Learning está colaborando podemos encontrar:

 

  • Ayuda en el diagnóstico de imagen. Estas pruebas resultan claves especialmente para el diagnóstico y sobre todo para descartar que se trate de otro tipo de demencias. Sin embargo, estos test suelen tener poca capacidad de diagnóstico en las etapas más tempranas, cuando aún no existen síntomas. A partir del análisis avanzado de las imágenes se pueden extraer nuevos biomarcadores que mejoren el diagnóstico temprano.

 

  • Análisis del patrón de la marcha para detectar demencia. El caminar, pese a ser una de las actividades más cotidianas, es capaz de darnos información de gran utilidad clínica. El estudio de la marcha, se ha utilizado durante muchas años en el ámbito clínico. El uso de algoritmos y dispositivos inalámbricos puede ayudarnos en la predicción de numerosas enfermedades y particularmente la demencia. Esto resulta verdaderamente asombroso.

 

  • Análisis del sueño. El sueño es un proceso que resulta clave para el mantenimiento de nuestra salud. Por este motivo, en este y en otras áreas de la salud, aplica directamente. Así, se ha demostrado que una disminución del sueño incrementa el riesgo de padecer  demencias y acelera el desarrollo del Alzheimer. Mediante el análisis avanzado de datos generados a partir de dispositivos wearables se está trabajando en establecer lo que llamamos "huellas digitales" . Éstas  mejorarán la detección temprana de la enfermedad.

 

En definitiva, los números se han vuelto locos para predecir todo aquello que puede alterar nuestra salud mental y trabajar en diagnósticos precoces. No solo ralentizará sino que ayudará mucho a dar una mejor respuesta para todos. Y, sobre todo, mucho más temprana, por lo que la apuesta por la inteligencia artificial debe ser clara en este campo y garantizar así la mayor independencia de todos muchos más años.


Autonomía y mayores: nuevos conceptos para ser más libres

Vivimos más. Y este incremento de la esperanza de vida junto al desarrollo de la tecnología ha multiplicado el desarrollo de soluciones de distinto tipo pensadas para mejorar la calidad de vida y la autonomía en los mayores. De todas ellas, la teleasistencia parece ganar posiciones a otras fórmulas más implantadas. Estos pueden ser desde centros de día hasta las residencias de mayores.

 

¿Qué es la teleasistencia?

La teleasistencia es uno de los servicios más utilizados por las personas mayores. Su función principal es dotar al mayor de una seguridad y tranquilidad que le permitan seguir viviendo en su propia casa. Y, si es posible, hacerlo de forma autónoma, sin necesidad de depender de nadie. Estar sólo en casa pero a la vez sentirse acompañado aporta la seguridad que estas personas necesitan si surgiese una situación de emergencia. Por ello, este servicio está pensado para fomentar que todas ellas continúen viviendo en sus hogares el mayor tiempo posible. De esta forma mejoramos la autonomía en los mayores.

 

Todo es móvil. La teleasistencia también

La velocidad de todos los desarrollos tecnológicos y los avances científicos aplicados al cuidado de las personas han revolucionado este mercado. Por eso, hoy en día podemos hablar de la teleasistencia móvil y de cómo mejora la autonomía personal. Aseguramos que es una solución muy avanzada cuya mayor ventaja es la de poder sentirse protegido dentro y fuera del domicilio.

Lograr que las personas se sientan seguras es tan sencillo como desarrollar un servicio que se presta a través del propio móvil del usuario. El funcionamiento resulta tan fácil como pulsar un botón verde en el momento en que tengan cualquier incidencia. Además, no es necesario saber de nuevas tecnologías para poder utilizarlo.

 

Viejos amigos: centros de día y residencias

Otro de los conceptos que han ido surgiendo para el colectivo de las personas mayores son los centros de día. Lugares donde los mayores suelen pasar unas horas por la mañana o por la tarde. Estos lugares están destinados a la realización de talleres y actividades de entretenimiento. Fomentan tanto el desarrollo social como emocional.

La persona mayor siempre duerme en su domicilio, esta es la diferencia fundamental con una residencia de mayores. Además, se establecen los días de asistencia y su duración según los intereses y necesidades de cada uno. Lo que se busca fundamentalmente es que los usuarios participen de forma activa en todas las actividades y proyectos que se idean para ellos.

Lo ideal para las personas mayores es poder combinar las dos soluciones. La teleasistencia le proporciona seguridad y tranquilidad de sentirse protegidos ante cualquier incidencia, y los centros de día les proporcionan relacionarse con otras personas, fundamental en esta etapa de la vida. El aislamiento es lo que hay que evitar a toda costa, y esta solución mixta cumple muy bien este papel.

Las residencias de mayores son el concepto más asistencial. Una vez que la persona ya no es capaz de llevar una vida totalmente autónoma, tiene la opción de ingresar en una residencia, donde tendrá una asistencia sociosanitaria las 24 horas del día.

A la hora de elegir una u otra solución es importante tener en cuenta las características personales de cada individuo. No todas las soluciones valen para todas las personas. Si la persona es lo suficientemente autónoma las soluciones más adecuadas serán teleasistencia y centro de día, puesto que lo ideal es que siga manteniendo su libertad, sus actividades diarias, en su propio entorno.

Cuando las necesidades y el grado de dependencia de las personas son altos, o más complejos es cuando se recurre a las residencias de mayores. La imposibilidad de enfrentarse a las tareas diarias y de acceder en solitario a sistemas de ayuda es lo que justifica acudir a estos recursos. Sin embargo, desde ViveLibre, creemos que con el desarrollo tecnológico  hay mucho espacio que se irá ganando para conservar por más tiempo la autonomía  de los mayores, con una vida plena y libre.


"No puedo estar sola": Necesidades de la España vaciada

España es un país viejo. Este hecho no es algo diferente de lo que ocurre en el bien llamado viejo continente. Sin embargo, nunca habíamos sido tan conscientes de ello como con esta pandemia. Somos un país lleno de personas mayores, de los que más de dos millones y medio viven solas. Así se desprende de los datos de la Encuesta Contínua de Hogares que realiza el INE relativos a 2019 cuya tendencia se sostiene en este año.

El perfil del mayor de 65 años que vive solo en su casa corresponde en un 72% a mujeres, según este estudio. Si además, salimos de los entornos urbanos masificados que aglutinan la mayoría de los servicios, la fotografía se complica un poco.

En las zonas rurales, casi despobladas, que ahora se denominan la España Vaciada, el porcentaje de mayores que se enfrentan a su vida solos y con escasos recursos es aún mayor. De hecho, en los pueblos con menos de 2.000 habitantes de población los mayores representan el 30% de la población. La despoblación les deja además mucho más desasistidos de servicios sociosanitarios, transporte y movilidad de todo tipo.

 

Ayuda a domicilio: el reto indispensable para las personas mayores

 

Para esta crisis sanitaria y para la vida diaria, los servicios asistenciales son esenciales para proveer ayuda y seguridad a los más vulnerables. De hecho, la ayuda a domicilio (de distinto tipo) permite cubrir las necesidades básicas de los mayores cuando no llegan otro tipo de recursos.

Con centros de salud alejados y escasa comunicación, los mayores en las zonas rurales más apartadas necesitan apoyos. Las visitas de los servicios de ayuda a domicilio han sido especialmente necesarias durante los meses de confinamiento. Meses que muchas personas mayores han sufrido aislados de sus familias. Hablar con ellos, y sobre todo poder verles y detectar si hay alguna anomalía para avisar a familiares y a otro tipo de servicios, ha sido esencial. Pese a que no son abundantes ni demasiado frecuentes, estos servicios indispensables prestan una ayuda personalizada y cercana absolutamente indispensable.

Hay incluso algunas experiencias curiosas como el desarrollo de “pueblos cuidadores”. Allí proyectan hacer de algunas de estas localidades más despobladas un lugar que generaría empleo para cuidadores.  Algunos expertos sociales lo están valorando porque no sólo se darán servicios a los mayores, sino a los trabajadores y a sus familias (colegios, guarderías, ocio, bares).  Y todo ello respetando los servicios y las actividades económicas que siempre hubo en el pueblo (aunque en algunos casos ya hubiera desaparecido): ganadería, huerta, turismo, etc.

 

Teleasistencia para una vida más libre y feliz

 

Lo que cualquier persona (mayor o joven) desea es continuar viviendo de manera independiente en su propia casa. Sin embargo, la vida en el domicilio puede volverse complicada cuando las rutinas se dificultan por problemas de salud y dependencia. El aislamiento y la falta de información pueden convertir el día el día en un sufrimiento continuo para las personas mayores o con algún tipo de discapacidad.

Ahí es donde entra en juego la teleasistencia. Junto con la ayuda a domicilio, se ha convertido en una de las mejores herramientas para combatir cualquier emergencia. Además también es muy valiosa para prevenir y mitigar la soledad de las personas mayores y dependientes.

“Soy muy mayor y no puedo estar sola” es una frase repetida a la que la teleasistencia puede dar respuesta. El rápido desarrollo de soluciones ágiles, robustas y muy personalizadas conecta a los usuarios con profesionales que pueden atenderles en cualquier momento y lugar. También les da tranquilidad a este porcentaje tan elevado de nuestra población envejecida.

Se trata de un servicio pensado para cualquier persona vulnerable que quiera seguir en su casa, viviendo en libertad. Personas mayores pero también enfermos crónicos, gente con discapacidad o en situación de dependencia. En realidad, nuestro servicio de ViveLibre Movilidad es válido para cualquier persona que necesite un apoyo y tenga acceso a un teléfono móvil.

Porque no hay que olvidar que el uso de los teléfonos móviles es beneficioso para las personas mayores. Además de hacer que no queden incomunicados en ningún momento ni privados de asistencia, la conexión con este tipo de servicios les va a ayudar en la prevención y el control y va a favorecer el aprendizaje estimulándoles.

Seguiremos trabajando para que ningún mayor vuelva a sentirse solo, ni siquiera en mitad del campo de nuestra España más despoblada.


Sensores aplicados a la salud

En los últimos años hemos presenciado una explosión de los dispositivos y sensores que prometen ayudarnos a controlar mejor nuestra salud, nuestro estilo de vida e incluso en la investigación de enfermedades. Sin embargo, los dispositivos y sensores médicos existen desde hace muchos años en la práctica clínica. Eso sí, nunca han gozado de tanta publicidad.

 

Factores que han repercutido en los sensores

 

¿Qué ha ocurrido para que estemos viviendo un aumento exponencial del número de sensores y dispositivos para el cuidado de la salud? En términos generales existen dos factores principales que explican esta disrupción:

 

  • Miniaturización y ubiquidad de los sensores. La reducción del tamaño de los procesadores siguiendo la Ley de Moore permite la integración de la circuitería y electrónica de manera cada vez más sencilla en un mayor número de dispositivos y materiales. Esto permite que estos sensores puedan estar presentes en varios elementos cotidianos. Algunos ejemplos son los smartphones, relojes inteligentes o incluso en los lugares más insospechados, (como el retrete).

Además han aparecido nuevos materiales. El grafeno o textiles inteligentes permiten que podamos llevar estos sensores en prendas de ropa, parches o adheridos a nuestra piel como tatuajes. Por último, el menor tamaño de estos dispositivos y reducido consumo de batería permite que incluso podamos implantarlos con más facilidad. Otra novedosa opción es tomarlos como una pastilla para obtener una imagen más precisa de nuestra salud.

  • La mejora de los niveles de conectividad de estos sensores. Hoy en día podemos tener prácticamente cualquier dispositivo conectado a internet, formando parte del famoso internet de las cosas (IoT). Además, la llegada de nuevos protocolos de comunicación como el 5G mejora las velocidades de transmisión de estos datos.

 

En qué nos beneficiamos de los sensores

 

El aumento de todos estos sensores y la mayor conectividad lleva asociado un mayor número de datos. En ese sentido el aprovechamiento de la gran cantidad de datos es posible gracias a las tecnologías de Big Data y principalmente:

 

  • Mayor capacidad de almacenamiento de datos, que además no necesitan disponer de una estructura definida.
  • Procesamiento en tiempo real y aplicación de algoritmos de machine learning. Antes era impensables pero hoy en día gracias al cloud computing están al alcance de todos.

 

Esto es lo que nos permite disponer de una verdadera monitorización continua de variables biométricas en condiciones reales y normales. Antes esto sólo se podía plantear bajo estrictas condiciones de laboratorio.

Hasta ahora, al disponer sólo de medidas puntuales del estado de salud de la persona, los profesionales médicos establecían umbrales de riesgo basados en datos poblaciones. Estos datos promediados pasaban por alto la gran complejidad y variabilidad que existe entre las diferentes personas.

Ahora, sin embargo, podremos alcanzar un altísimo grado de personalización. Esto se realiza mediante el análisis individualizado de la evolución de los patrones. Permitirá la predicción con gran antelación de situaciones graves o descompensaciones en la salud.

Pasaremos entonces a una medicina más preventiva frente a la situación actual más reactiva (cuando ya se ha producido el cambio drástico).

Para terminar, hay que recordar que esta explosión de sensores y datos nos permiten analizar variables relacionadas con la salud que hasta hace muy poco eran descartadas por su excesiva complejidad. Relacionadas con la salud pueden ser el patrón de la marcha, los rasgos faciales, o el habla.

En conclusión, todos estos datos nos ayudarán como pacientes a conocernos mejor y ser agentes (pro)activos en el mantenimiento y cuidado de nuestra salud.


Cómo mejorar la autoestima de los mayores

Podemos definir la autoestima como la consideración que uno tiene de sí mismo. La autoestima nos ayuda a vernos y sentirnos mejor con nosotros mismos. Esto, sin lugar a duda, influye en nuestro comportamiento.

Las personas mayores en ocasiones, debido a las circunstancias particulares de esta etapa, lo tienen más difícil a la hora de mantener la autoestima alta. La objetividad de observar una merma en la imagen física, el dejar el trabajo y no sentirse productivos, la pérdida de energía que supone no poder llevar el mismo ritmo de vida de siempre, provoca una caída de la propia percepción de sí mismos.

Algunos incluso pueden llegar a sentirse menos útiles hasta pensar que molestan o resultan un estorbo para sus propias familias. Peor aún si no se cuenta con ellas. Y esto puede producir una baja autoestima que, en algunas ocasiones, puede derivar en depresión.

Las familias y aquellas personas cercanas podemos hacer mucho para evitar que esto suceda, y conseguir que nuestros mayores se sientan a gusto consigo mismos.

 

¿Cómo influimos las familias?

Muchas veces la familia actúa de manera paternalista con los mayores y no les dejan hacer las cosas que a ellos les gustaría. Nosotros preferimos que no las hagan por evitarles que hagan un esfuerzo o se hagan daño. A pesar de que nuestra intención es buena, sin pretenderlo, estamos provocando un sentimiento de inutilidad a la persona mayor. Les hacemos creer que ya no valen, cuando precisamente lo que debemos potenciar son sus capacidades y su autonomía. Es decir, no implantarles nuestros propios miedos.

 

¿Cómo podemos fomentar la autoestima?

Es fundamental que las personas mayores tengan tareas que realizar, aunque no sean importantes, porque les hace sentirse útiles. Los hábitos y deberes diarios mejoran el estado de ánimo de una persona porque refuerzan la necesidad que se tiene de ellos para llevarlos a cabo. Porque el hecho de sentir que tienen una responsabilidad, que son autónomos, les ayuda a sentirse bien consigo mismos.

Otra de las cosas en las que la familia puede colaborar para subir la autoestima a las personas mayores es respetar sus decisiones. Esto es algo básico. Ellos han envejecido, pero siguen teniendo la capacidad de decidir por ellos mismos, y hay que respetarlo. La familia es clave en este aspecto y debe dejar que estas personas mayores decidan por si mismas, sin condiciones.

 

Otras actividades que fomenten la autoestima

El ejercicio físico también ayuda y mucho a mantenerse activos y a encontrarse mejor. Esto supone un gran beneficio para su autoestima. Hay que animar a nuestros mayores a salir a la calle, a pasear, a bailar, a hacer deporte, y no estar solo viendo la televisión en el sofá de casa.
El socializar con otras personas también ayuda a mantenerse activos y a sentirse integrados en la sociedad. Por eso, y en la medida de lo posible, acompañarles en alguna de estas actividades resulta motivador y doblemente gratificante.
Y no menos importante es cuidar la imagen personal. El hecho de ser mayor no implica que no haya que cuidarse y verse bien. Cuanto mejor se vea la persona mayor, mejor se sentirá. Nos pasa a todos.

En consecuencia, debemos animar a nuestros mayores a salir a la calle, a hacer ejercicio, que se relacionen con otras personas. Deben seguir cuidando de su imagen, y debemos fomentar su autonomía y respetar sus decisiones. Hay que escuchar, acompañar y respetar. Siguiendo estos sencillos consejos, conseguiremos que nuestros mayores sean más autónomos y cuenten con una autoestima fuerte y gran seguridad. En definitiva, que sean más felices.


Apps para mejorar la agilidad mental

Con el paso de los años los músculos y órganos de todo nuestro cuerpo van perdiendo elasticidad, flexibilidad y capacidad plástica. Se vuelven paulatinamente más rígidos. Es importante que tengamos en cuenta que uno de los órganos principales que poseemos es el cerebro y, sin duda, debemos ejercitarlo para mejorara nuestra agilidad mental.

La tecnología también aporta oportunidades para hacerlo. Actualmente disponemos de una gran variedad de aplicaciones móviles que nos permiten estimular y trabajar aptitudes como la atención, la concentración, la memoria e incluso  la psicomotricidad fina.

Existen estudios que indican que el uso de videojuegos y tecnologías 3D benefician al crecimiento de tejidos en diferentes áreas del cerebro. Estos ayudan a prevenir y mitigar enfermedades como el Alzheimer y la demencia.

Antes de que las nuevas tecnologías llegasen hasta nuestro bolsillo, disfrutábamos de algunos de los siguientes pasatiempos en formato analógico, ya fuera con los cuadernillos de sopas de letras y crucigramas o buscando diferencias en los pasatiempos que encontrábamos en nuestras revistas favoritas. Ahora, estos han evolucionado para que podamos tenerlos al alcance de nuestra mano y disfrutar de ellos en cualquier momento, como en el transporte o en las salas de espera. A continuación  te mostramos qué apps puedes descargarte en tu móvil para promover tu agilidad mental.

 

Juegos clásicos en la era digital para mejorar tu agilidad mental:

 

- Sopas de letras

Las sopas de letras son un clásico del entretenimiento y han pasado al formato digital para ayudarnos a trabajar la estimulación cognitiva de nuestro cerebro. Consisten en una cuadrícula llena de letras entre las cuales se encuentran ocultas palabras que tenemos que marcar.

Existen multitud de aplicaciones en Google Play, algunas te obligan a ver multitud de anuncios, entre las menos intrusivas te recomendamos esta app.

 

 

- Crucigramas

Los crucigramas son otro gran conocido. Mediante el uso de definiciones debemos ir completando palabras en vertical y horizontal que a su vez nos ayudarán a completar otras. Al hacer crucigramas estaremos activando conexiones neuronales, así como ampliando el vocabulario.

 

- Tetris

Es un célebre juego de los 80 querido por todos, que se enfoca en la lógica y la percepción espacial. Se basa en piezas de 4 segmentos que van cayendo y deben ser colocadas sin dejar espacios entre ellas. Así  eliminamos líneas y conseguimos que no colapsen.

Requiere la activación de varios procesos cognitivos como la atención, la memoria y la coordinación. Involucra así áreas del cerebro que se encargan de la gestión visual, táctil y auditiva, ayudando a mejorar la agilidad mental.

En Google play podrás encontrar el juego oficial de Tetris para dispositivos móviles.

 

- Sudoku

Si te gustan más los números, los sudoku son un pasatiempo tradicional y muy popular en Japón. Radica en una cuadrícula de 9x9 que debes completar con números del 1 al 9 y no pueden repetirse ni por fila, columna, ni cuadrícula. Estos te ayudarán a desarrollar un pensamiento crítico, mejorar la lógica, el análisis deductivo, la paciencia y tu agilidad mental.

 

- Tangram

Es de origen chino y muy antiguo, seguramente lo habremos tenido en casa como juguete infantil. Consiste en una serie de piezas con formas geométricas que deben combinarse para encargar en un hueco formando así otra figura.

En Google Play podemos encontrar infinidad de versiones, pero uno de los más creativos es Polygrams. Posee gran variedad de formas y colores que te proporcionarán entretenimiento durante horas.

 

2020: Apps y juegos actuales para mejorar tu agilidad mental

 

Las nuevas capacidades que la tecnología ha incluido en nuestros móviles, ha hecho que los creadores de juegos amplíen el catálogo. De esta forma incluyen nuevas maneras de interaccionar y ponernos a prueba. Nuestra recomendación es la siguiente:

 

- Peak

Galardonada como una de las mejores aplicaciones. Peak te entrenará a través de una serie de juegos centrados en la memoria, resolución de problemas, percepción de emociones, etc... Con más de 40 ejercicios diferentes y una dificultad que se ajusta a la evolución del usuario, es perfecto para mantener la mente a punto.

 

- Nonogramas

Si eres de números y los Sudokus ya no son un desafío para ti, te recomendamos que pruebes los nonogramas.

De origen japonés, fue creado a finales de los años 80 y consiste en pintar cuadrados dentro de una cuadrícula o dejarlos en blanco según nos indican unos números en las cabeceras. Finalmente revela un dibujo pixelado.

Puedes encontrarlo en Google Play, con sus últimos y divertidos diseños.

 

- Next Numbers

Otro entretenimiento interesante basado en los números es “Next Numbers 2”, con él desarrollamos la memoria y velocidad de reacción. Para jugar deberás pulsar los números en orden ascendente antes de que se acabe el tiempo.

 

- Find Out

Y vamos a terminar con un juego original y entretenido que entremezcla los clásicos juegos de las siete diferencias y los de resolver acertijos. Contiene múltiples variantes como buscar las diferencias o encontrar los objetos que se muestran en la parte inferior de la pantalla. En algunas modalidades los elementos son fijos y en otros deberás interaccionar con ellos.

Gracias a él entrenamos la agilidad mental, capacidad de reacción frente a estímulos, la localización espacial, agilidad visual y psicomotricidad fina.

 

Os recomendamos probar diferentes juegos de esta lista, pues ello mejorará nuestra plasticidad cerebral, ayudará a adquirir y mantener nuevos aprendizajes y ello repercutirá en la mejora de todas las actividades de nuestra vida diaria.


Beneficios de ViveLibre en la teleasistencia móvil

ViveLibre tomó su nombre del deseo de proporcionar libertad a las personas. Hacedlas libres de vivir donde quieran, de salir y entrar cuando les plazca, de elegir cómo, cuándo y por quién, son ayudados.

 

¿Qué ventajas tiene ViveLibre?

Vivelibre nació siendo mucho más que teleasistencia móvil, desprovista de costumbres antiguas ligadas a la teleasistencia tradicional basadas en el paternalismo, sobreprotección, aislamiento y estigmatización. Nace con el fin de potenciar la autonomía de la persona, dotarle de herramientas para personalizar sus apoyos esté donde esté y según sus circunstancias; para que pueda elegir, principio esencial para sentirse libre.

De esta forma el usuario se siente seguro llevando, en la pantalla de su propio móvil, un botón al que pulsar, sin que nadie más tenga por qué saberlo. Es posible configurar los apoyos según las preferencias y necesidades de la persona. Por ejemplo: recordatorios de medicación que pueden producirse mediante una llamada, un SMS, o una notificación que el usuario confirma discretamente. Así ViveLibre adapta su lenguaje al de la persona y su momento de vida.

ViveLibre no está ligado a ningún operador. Por ello podrá buscar las mejores condiciones con su operadora sin riesgo de perder nunca los apoyos y la atención de los profesionales que ya conoce.

 

La geolocalización

La tecnología avanzada de ViveLibre permite, si es necesario, una localización muy precisa de la persona, imprescindible en la atención de una emergencia. Así la persona tiene libertad de movimiento, permaneciendo segura.

Además cuando hay riesgo de desorientación, esta tecnología permite establecer zonas para garantizar la movilidad, mediante un sistema inteligente que alertará a los profesionales si se produce una pérdida o desorientación de la persona.

Los familiares, autorizados por la persona, conocerán mediante su app la localización y detalles de la atención.  Una familia tranquila promueve la autonomía de sus mayores, u otros familiares con necesidades de apoyo.

 

ViveLibre y la teleasistencia móvil

La atención de ViveLibre también es diferenciadora, basada en una metodología desarrollada por una organización de más de 45 años de experiencia en la promoción de la autonomía de las personas y gestionada por profesionales de atención social.

Para contar con la teleasistencia móvil de ViveLibre sólo necesitas llamar al 900 20 20 30 y descargarte su app en Play Store. Sin instalaciones en el domicilio, sin dispositivos adicionales, sin contratos de permanencia y sin ligaduras con ningún operador.


El importante papel de los mayores en la sociedad

Si el Día Internacional de las Personas Mayores nos da la oportunidad de poner en valor la imprescindible contribución de las personas mayores a nuestra sociedad, ya vale la pena sumarnos a la celebración. Pero además de esto, es necesario tomar conciencia de los retos que plantea hoy el envejecimiento.

 

Eliminar prejuicios

Podemos definir el verbo “Envejecer” como una transformación física y biológica irreversible del organismo, en el que las funciones del cuerpo se ven alteradas por el paso del tiempo.

Durante mucho tiempo la imagen que la sociedad tenía de las personas mayores se ha vinculado con connotaciones negativas. Cuando se pensaba en ellos se las visualizaba, generalmente, como un colectivo inactivo, improductivo y demandante de servicios, de ayuda, de cuidados… como una carga social.

No parece justo ni siquiera veraz que una persona, por el simple hecho de cumplir años, pierda directamente la capacidad de llevar a cabo cualquier actividad. Esto se llama “edadismo”  y es una forma de discriminación por la edad. Este acto ha ido poco a poco incorporándose socialmente desde el mundo laboral y ha sido transmitido a través de la cultura. Es necesario eliminar estos prejuicios.

 

Envejecimiento activo

En la actualidad, gracias a los avances en la medicina, este sector de la población tiene una esperanza de vida muy superior a la de generaciones anteriores y con una importante mejora en su condición física.

Existe un grupo importante de población que continúa realizando actividades productivas y contribuyendo al desarrollo y bienestar de la familia y la sociedad más allá de los 65 años. No obstante, se considera que el trabajo y la vejez son realidades opuestas.

Hay que destacar que nuestros mayores constituyen una pieza muy importante en la sociedad. Son transmisores de sabiduría y experiencia. Además, son los encargados de mantener unida a la familia, dar consejos y apoyo emocional, cuidar a los más pequeños, incluso de ayudar económicamente. Durante los años de crisis han sido precisamente ellos en muchas ocasiones el único sostén económico de muchas familias.

En definitiva, suponen un importante beneficio para el entorno familiar y social. Por ello, mantenerlos al margen de la sociedad, es una pérdida de oportunidades para mejorar y aprender.

 

La conciencia social y los mayores

Es importante sensibilizar sobre las injusticias que sufre este colectivo y alertar sobre el riesgo intergeneracional de desigualdad vinculado a la vejez.

Por ello, es necesario explorar los cambios sociales y estructurales en el marco de las políticas. El aprendizaje permanente, medidas laborales proactivas y adaptativas, protección social y cobertura sanitaria de calidad y universal, son algunos de los cambios a explorar.

Pero además es fundamental cambiar la manera de tratarlos, integrándoles en la sociedad. Es importante que reciban mensajes positivos, sin actitudes que menosprecien su condición.

Se considera la etapa de envejecimiento como un momento de la vida lleno de oportunidades. Pueden seguir siendo personas activas y productivas y participar en todo aquello que les guste.

Es posible que las personas mayores, lejos de sentirse poco útiles en la sociedad, consigan envejecer de un modo que les beneficie y que el envejecimiento no impliquen sufrimiento.

Los mayores deben tomar conciencia de sus derechos y deberes, deben poder decidir cómo quieren vivir y así conseguir una vida digna, de calidad y satisfactoria. Y desde ViveLibre siempre vamos a estar ahí, desarrollando soluciones avanzadas que potencien su autonomía y seguridad.

 

 


Tecnología al servicio del paciente hipertenso

Tecnología al servicio del paciente hipertenso

Un alto porcentaje de pacientes hipertensos desconocen que lo son. Es uno de los datos de la Sociedad Europea de Hipertensión y la Sociedad Europea de Cardiología. También resaltan que muchos de los que están diagnosticados no reciben tratamiento y, si lo reciben, rara vez consiguen bajar la tensión arterial. Eso nos hace preguntarnos por qué si el tratamiento es tan eficaz -consigue controlar la tensión en la mayoría de los casos- no se aplica. No hay que olvidar que la hipertensión puede ser un factor de riesgo en el desarrollo de una enfermedad cardiovascular.

 

Causas de la hipertensión 

En la última guía de ESH y ESC para el manejo de la hipertensión se apuntan las tres causas principales. Éstas son: la inercia médica, la falta de seguimiento del tratamiento del paciente y las deficiencias de los sistemas de salud en el manejo de enfermedades crónicas. Durante años ha habido iniciativas de todo tipo para trabajar en estos tres ámbitos. Ahora, además, podemos contar con un elemento nuevo: los avances tecnológicos, que ofrecen nuevas posibilidades con las que antes no contábamos.

 

Monitorización domiciliaria del paciente hipertenso

Tal como mencionan Brutti y Roger, parece que los grandes progresos tecnológicos de la medicina del siglo XX restaron importancia a la relación médico-paciente. Paradójicamente es la propia tecnología la que ahora nos puede ayudar. Supera esquemas paternalistas en los que el paciente no tenía ni voz ni voto y el médico se basaba únicamente en la información obtenida por sus sofisticados aparatos. ¿Por qué? Porque ahora, algunos de esos aparatos están en manos de los pacientes.

Cada vez más estamos entrando en la época de la medicina de precisión y las “cuatro P” (Predictiva, Preventiva, Personalizada, Participativa. Hace 20 años, casi nadie tenía un aparato para tomarse la tensión en casa. Ahora mucha gente lo tiene. Estos y otros dispositivos de monitorización domiciliaria son fundamentales para mejorar la calidad de vida, y en este caso la hipertensión. Cada vez será más frecuente verlos en los domicilios, hasta convertirse en un objeto tan común como un termómetro.

 

Plataforma ViveLibre Salud

Aunque sólo sea con carácter complementario, se supervisarán a distancia constantes como la tensión, la frecuencia cardíaca, la saturación de oxígeno o la glucemia. Estos resultados se trasladan a una plataforma online como ViveLibre. El paciente no tendrá que desplazarse. No sólo hará más cómoda esa supervisión, sino que también mejorarán las estrategias de manejo de los sistemas de salud. Este hito facilitará la toma de conciencia de los problemas y el cambio de actitudes con mayor antelación.

¿Y ahora qué hacemos: imponemos un tratamiento, lo ponemos, o lo proponemos? Me viene a la cabeza una mujer con valores mal controlados que atribuía a diferentes causas externas (un problema con la casa; la operación del marido…). Fue la monitorización continua en uno de los primeros pilotos de ViveLibre Salud la que le permitió caer en la cuenta de que algo iba mal. Eso la llevó a pedir consejo a su médico y cambiar hábitos para combatir la hipertensión.

 

Ventajas del control del paciente hipertenso en casa

Una de las grandes ventajas de este sistema es que es el propio usuario quien se toma las medidas en la comodidad de su domicilio. A partir de ahí es más fácil contar con su implicación y motivación, elementos clave para alcanzar objetivos de salud y controlar al paciente hipertenso. Todo paciente tiene sus preferencias y su propia velocidad de toma de conciencia de los problemas. Los pactos entre pacientes más informados a los que se les reconocen sus valores, y médicos más informados y respetuosos con las diferencias de los pacientes, minarán las inercias mencionadas anteriormente. Eso facilita la adherencia de los pacientes a los tratamientos y previsiblemente estimulará sus iniciativas de autocuidado. O lo que es lo mismo: ayuda a recorrer el camino que lleva de imponer a proponer.


El calor y las enfermedades crónicas

En los últimos años se ha visto un incremento de las olas de calor a nivel global, afectando también a nuestro país. El calor extremo puede ser peligroso para todos, pero especialmente para las personas mayores o con enfermedades crónicas, como las cardiovasculares, las respiratorias, las renales o la diabetes. Por eso es importante seguir algunas recomendaciones para prevenir las consecuencias de las altas temperaturas.

Hay que tener en cuenta que la percepción de la temperatura de una persona está determinada por factores individuales y factores ambientales. Algunos de los factores individuales que intervienen en esta percepción son: la capacidad respiratoria, el nivel de actividad física y el material de la ropa que lleva puesta. Con respecto a los factores ambientales, podemos hablar de la temperatura, la humedad, la radiación solar y la velocidad del viento. Con lo cual no todo el mundo percibe el calor de igual manera.

Es frecuente que las personas con enfermedades crónicas tengan menos posibilidades de reaccionar a los cambios de temperatura. Por ejemplo, una persona con insuficiencia cardíaca puede tener una sobrecarga de calor y no notarlo, porque su sistema cardiovascular, que es el que regula su temperatura, no funciona correctamente.

En otras ocasiones, puede ser la medicación que estén tomando la que empeore el efecto del calor extremo.

También es habitual que las personas con deterioro cognitivo no recuerden cuando han bebido agua por última vez, y que tengan menos sensación de sed. Por ello existe un mayor riesgo de que puedan sufrir deshidratación y golpes de calor.

 

Síntomas del Golpe de calor

Lo primero que tenemos que tener claro son los síntomas que nos alerten de que estamos sufriendo un golpe de calor. Los más frecuentes son: sed intensa, sudoración excesiva, sensación de calor sofocante, piel seca, cansancio o debilidad, mareos, temblor de piernas, calambres en las manos y en los pies, visión borrosa, náuseas o vómitos, dolor de cabeza y pérdida de conciencia durante algunos minutos.

Tenemos que ser conscientes del riesgo y evitar la exposición prolongada al sol. Es fundamental hidratarse mucho, usar ropa ligera, de color claro y holgada, y permanecer en sitios frescos. Es muy importante acostumbrarse a tener una botella de agua al lado e ir bebiendo, al menos dos litros al día. No hay que esperar a tener sed.

Además es importante hacer comidas ligeras que nos ayuden a reponer las sales perdidas por la sudoración. Ensaladas, frutas, verduras, gazpachos o zumos pueden ser una buena opción.

 

Qué hacer ante un golpe de calor

Lo primero que hay que hacer si una persona ha sufrido un golpe de calor es llamar al 112. Mientras esperamos a que llegue la ambulancia, tenemos que trasladar al enfermo a la sombra, al lugar más fresco que se pueda. Después podemos intentar reducir la temperatura del cuerpo quitándole la máxima ropa posible y aplicando compresas de agua fría en la frente, nuca y cuello.

Es importante actuar con celeridad puesto que las consecuencias pueden ser muy graves, ya que el paciente puede entrar en shock o incluso fallecer.