Accesibilidad cognitiva para una vida más autónoma

Entender el mundo que nos rodea es imprescindible para relacionarlos con él y manejarnos de una manera autónoma. En una realidad tan compleja como la actual resulta clave entender que la llamada “accesibilidad cognitiva” es un derecho para todos. Especialmente para aquellos que tienen mayores problemas de comprensión, como son las personas con Discapacidad. Así lo recoge la Convención de la ONU que, en definitiva, subraya el derecho a que todo resulte “fácil de entender”. Porque entender lo que nos rodea es lo que nos hace posible opinar, tomar decisiones, relacionarnos con las personas y, finalmente, lograr ser independientes.

Hablamos de accesibilidad cognitiva universal como “la condición que deben cumplir los entornos, procesos, bienes, productos y servicios, así como los objetos o instrumentos, herramientas y dispositivos, para ser comprensibles, utilizables y practicables por todas las personas en condiciones de seguridad y comodidad y de la forma más autónoma y natural posible”.

Aterrizando más este concepto, podemos decir que la accesibilidad cognitiva es la  propiedad que debe encontrarse, en general, en todos los entornos. Desde los edificios a los transportes pasando por los productos y servicios que adquirimos y por las herramientas, tecnologías y dispositivos necesarios para interactuar. Todos ellos deben entenderse de una manera lógica e intuitiva.

 

Accesibilidad Cognitiva: herramientas y recursos

 

La accesibilidad cognitiva beneficia a cualquier persona, puesto que todos tenemos la necesidad de entender claramente la información de nuestro entorno. Lo que ocurre es que hay personas que presentan algunas dificultades en el funcionamiento de sus procesos neurocognitivos (atención, memoria, percepción, etc.) que hacen más difícil la comprensión de la información. La diversidad y la fragilidad (vulnerabilidad, dependencia) es consustancial al hombre y, por eso, el principal reto es dar respuesta a las necesidades de comprensión de cada persona.

En este sentido, podemos destacar una serie de herramientas y recursos que nos van a servir para conseguir esa preciada accesibilidad cognitiva:

 

 

  • Lenguaje y lectura fácil

 

Para comunicarse y hacerse entender es necesario usar un lenguaje sencillo, fácil de entender. Hay condicionantes también para promover esa claridad y sencillez en relación a la maquetación, al uso de tipos de letras, la ordenación de las ideas…

Los textos deben incluir también imágenes, usar frases cortas y palabras sencillas y fácilmente interpretables. Todos los textos deberían llevar incorporados el pictograma de lectura fácil. Con esto se consigue fomentar la lectura, además de garantizar el acceso a la información y una participación mayor en la sociedad por parte de todos.

 

  • Contenidos digitales comprensibles y accesibles

 

El objetivo de hacer los contenidos digitales comprensibles y accesibles es llegar al máximo número de personas posible. Contar con páginas webs accesibles multiplican el número y diversidad de personas que pueden navegar en ellas.

La tecnología, por la que tanto apostamos en ViveLibre, ha demostrado ser una solución perfecta para dar apoyo a las personas con algún tipo de discapacidad.  Sin embargo, a veces resulta complicado, convirtiendo su uso en otro problema. Por ello, es importante que tanto programas, webs y apps tengan en cuenta estos temas a la hora de elegir colores, diseño gráfico y ubicación del contenido. Así como todo aquello que tiene que ver con la acción e interacción del usuario con esa solución tecnológica, cómo lo utiliza y con qué fin.

 

  • Señalización comprensible

 

En relación a todo el campo de la señalización, hay que tener presente que es imprescindible dirigir y orientar a las personas en el entorno. Facilitar la identificación de lugares e informar sobre el mismo y también, regular el comportamiento de las personas a través de mensajes o la disposición del espacio.

 

  • Criterios medioambientales

 

Nuestro entorno no escapa a esa accesibilidad que buscamos para el resto de campos. Por ello, hay que incluir también consideraciones ambientales como son favorecer el uso de luz natural, evitar reflejos y deslumbramientos así como lámparas fluorescentes. Respecto al ruido, es importante evitar el eco y disminuir los niveles altos de ruido ambiental.

No sobrecargar con estímulos visuales o información, mantener los textos y señalizaciones siempre actualizados y hacer un uso moderado también de ambientadores muy fuertes favorecerá un entendimiento cognitivo y una mayor tranquilidad para todos.

 

Algunos ejemplos de accesibilidad cognitiva

 

Y como la mejor forma de entenderlo es mostrándolo, vamos a poner un par de ejemplos de cómo adaptar los contenidos u herramientas para hacerlas más entendibles y accesibles para todas las personas.

El Museo Guggenheim de Bilbao realizó el proyecto de adaptación de sus audioguías para las personas con discapacidad intelectual. Además de esto, diseñaron una maqueta táctil del edificio de Frank Gehry para los visitantes con discapacidad visual, con el objetivo de que ambos colectivos tengan un mejor acceso a la arquitectura y a las principales obras del Museo.

Y en ámbitos tan complejos en ocasiones como la Justicia, también existen buenos ejemplos. Este es el caso del Tribunal Superior de Justicia de Asturias que colaboran con entidades especializadas y el Gobierno de la autonomía para adaptar las sentencias judiciales a lectura fácil. Haciendo accesible una vez más, un derecho tan importante como la Justicia para que podamos comprenderlo mucho mejor.

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