Mindfulness: fomentar los pensamientos positivos
Cuidar nuestra mente es tan importante como cuidar el cuerpo y por ello hablar de bienestar es hablar de muchas cosas. De salud física, sí, pero también de cómo nos sentimos por dentro. A veces, llevamos tantas cosas encima que no nos damos cuenta de lo importante que es parar y escuchar cómo está nuestra mente y nuestro cuerpo.
El mindfulness se ha convertido en una herramienta muy útil para eso. No se trata de hacer grandes cosas, ni de tener todo bajo control, sino de aprender a estar presentes, a bajar el ritmo y a prestar atención a lo que sentimos, sin juzgarlo. Poco a poco, eso nos ayuda a estar más tranquilos y a ver las cosas con otra perspectiva.
Hay estudios que explican que cuando vivimos emociones positivas —como la gratitud, la alegría o el cariño— nuestro cerebro empieza a reforzar esas sensaciones. Y cuanto más las cultivamos, más fáciles se vuelven de reconocer y repetir. Es como entrenar el cuerpo, pero con las emociones.
Desde ViveLibre, creemos que cuidar a las personas también significa ayudarles a sentirse mejor en su día a día y entendemos que el cuidado de la salud va mucho más allá de atender una emergencia. Nuestro compromiso como servicio de teleasistencia avanzada incluye también acompañar y fomentar un estilo de vida saludable entre quienes confían en nosotros. Por eso, compartimos herramientas útiles y profesionales que te ayuden a sentirte mejor cada día, también desde lo emocional.
Uno de ellos es este ejercicio práctico en vídeo elaborado por María Laorden, neuropsicóloga del Equipo Clínico de ATAM, con quien colaboramos habitualmente. Es un vídeo breve, pensado para enseñarte una práctica sencilla de mindfulness para generar pensamientos positivos. Una forma fácil de conectar contigo, soltar un poco de tensión y empezar a crear ese espacio interior que a veces tanta falta nos hace.
No hace falta que tengas experiencia ni que le dediques mucho tiempo. Solo ganas de probar. Porque a veces, sentirse un poco mejor empieza con algo tan simple como parar, respirar… y estar.
Práctica de mindfulness
Nuestro cerebro guía cómo sentimos y pensamos. Cuando las neuronas se activan juntas ante una experiencia, refuerzan esas sensaciones. Por eso, repetir vivencias positivas como la gratitud o la generosidad ayuda a fomentar una mentalidad más positiva.