La Esclerosis Múltiple (EM) es una enfermedad autoinmune en la cual se deteriora la mielina, una sustancia que cubre las fibras nerviosas. Esto ocasiona que se interrumpan las señales eléctricas que permiten la comunicación entre las neuronas. Cada ataque a la mielina contribuye a la pérdida de esta y afecta al impulso nervioso. Con el paso del tiempo, el sistema inmunitario de las personas afectadas por EM produce más daños a su propio sistema nervioso y con ello, una progresión de la afectación y la discapacidad de la persona.

La Esclerosis Múltiple tiene una alta prevalencia, existiendo unos 47.000 afectados en España con una incidencia anual de unos 4,2 casos por cada 100.000 habitantes. Además, es hasta 3 veces más frecuente en mujeres respecto a los hombres.

Esta enfermedad se caracteriza por producir síntomas motores, sensitivos, cerebelosos y medulares de distinta intensidad, ya que existe una afectación del sistema nervioso central (que comprende cerebro, cerebelo, bulbo raquídeo y médula espinal).

Un gran porcentaje de pacientes con esclerosis múltiple sufren una forma de enfermedad llamada remitente-recurrente. Cursa en brotes con afectación clínica que puede recuperarse de forma parcial o completa, o pueden quedar algunos síntomas que produzcan secuelas permanentes. Además, existen otras formas de esclerosis múltiple en donde se produce una progresión continuada de la enfermedad a lo largo del tiempo.

Los pacientes que sufren una EM tienen una esperanza de vida similar a la de la población general si reciben un tratamiento adecuado que les permita frenar el avance de su enfermedad.

Cada vez existen más opciones terapéuticas en la Esclerosis Múltiple, que ayudan a modificar el curso de la enfermedad, a frenar su progresión y sintomatología. También se usan tratamientos sintomáticos que van encaminados a disminuir la sintomatología existente y a mejorar la calidad de vida.

 

Inteligencia Artificial para identificar subtipos de Esclerosis Múltiple

 

Algunos científicos de la Universidad College en Londres están usando modelos de inteligencia artificial para identificar algunos subtipos de esclerosis múltiple. Estos hallazgos están encaminados a identificar a aquellas personas más propensas a tener progresión de la enfermedad y podrán ayudar a dirigir los tratamientos de manera más eficaz.

Para este estudio se clasificó a cuatro grupos de pacientes con EM definidos como recurrentes o progresivos, realizando un estudio de resonancia magnética y de sintomatología de cada paciente. Mediante la inteligencia artificial se elegía el tratamiento que se consideraba más adecuado para cada situación.

El estudio publicado en Nature Communications, tenía la intención de averiguar si había patrones en las imágenes cerebrales, para identificar la mejor respuesta a una terapia en particular. Al no poder definir un tratamiento específico con el algoritmo, los científicos pudieron encontrar tres subtipos más de EM basados en anomalías patológicas observadas en las imágenes cerebrales.

Los hallazgos sugieren que los nuevos subtipos encontrados predicen la progresión de la discapacidad y la respuesta del tratamiento, si bien se requiere una investigación más a fondo y prospectiva con ensayos clínicos para confirmar estos descubrimientos.

Un algoritmo que permita el estudio temprano de la esclerosis múltiple puede beneficiar a los pacientes a mejorar los diagnósticos. La mayoría de las personas son diagnosticadas entre las edades de 20 a 50 años, pero los primeros signos de EM normalmente comienzan años antes. El hallazgo de subtipos de EM proporciona una visión valiosa de lo que impulsa la progresión de la esclerosis múltiple, un factor crucial para encontrar nuevos y mejores tratamientos.