Beneficios del suplemento de extracto de cacao en personas mayores

Beneficios del suplemento de extracto de cacao en personas mayores

Los estudios e investigaciones vinculados al cacao son miles. De hecho, una búsqueda en la revista Nature arroja más de 1.500 resultados. Y es que el chocolate, en particular los flavanoles (sustancias químicas fundamentales para los vegetales) del cacao, tendrían importantes beneficios para la salud.

Es por ello que en esta ocasión, desde Vive Libre queremos destacar los sorprendentes beneficios del extracto de cacao, un tesoro natural para quienes han acumulado la sabiduría de los años y cómo este suplemento puede ser un aliado invaluable en el camino hacia una vida plena y activa para las personas mayores.

Gran cantidad de estudios señalan que los flavanoles del cacao pueden tener efectos positivos en la salud cardiovascular. Se ha observado que pueden ayudar a mejorar la función de los vasos sanguíneos, reducir la presión arterial y que contienen propiedades antiinflamatorias. Incluso, la Fundación Española del Corazón, entre otras organizaciones de salud, ha señalado que el chocolate negro (rico en cacao) puede tener beneficios para la salud cardiovascular cuando se consume con moderación.

Además, algunos estudios sugieren que el consumo de cacao o chocolate rico en flavanoles podría mejorar la función cognitiva y la memoria, observándose un aumento en el flujo sanguíneo cerebral, lo que podría contribuir a estos efectos positivos.

El aliado potencial en la tercera edad

El chocolate negro, apreciado por su delicioso sabor, va más allá de ser un simple placer culinario: es un aliado potencial para la salud de nuestros mayores. Rico en flavanoles, una clase de polifenoles con poderosas propiedades antioxidantes, ha sido vinculado a una serie de beneficios para el organismo.

El último estudio publicado en The American Journal of Clinical Nutrition ha añadido un nuevo capítulo a la historia del chocolate. Este estudio, conocido como Estudio de Resultados de Suplementos y Multivitaminas del Cacao (COSMOS), dirigido por investigadores del Mass General Brigham de Estados Unidos, ha explorado los efectos de los suplementos de extracto de cacao en la cognición de adultos mayores.

Los resultados son fascinantes: aquellos adultos mayores con dietas de menor calidad experimentaron beneficios cognitivos al tomar diariamente suplementos de extracto de cacao con 500 mg de flavanoles. Sin embargo, los participantes con patrones dietéticos saludables desde el inicio del estudio no mostraron mejoras cognitivas significativas.

Este descubrimiento se suma a la creciente evidencia que sugiere que el chocolate, cuando se consume en forma de suplementos de extracto de cacao, podría desempeñar un papel protector en la salud cognitiva de los adultos mayores.

COSMOS, un ensayo clínico a gran escala y a largo plazo dirigido por el Brigham and Women's Hospital, con más de 21,000 participantes inscritos, continúa arrojando luz sobre los posibles beneficios de la ingesta diaria de suplementos de extracto de cacao. Este estudio aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, es decir que ni los participantes ni el investigador conocen el tratamiento o la intervención que reciben los participantes hasta que termina el ensayo clínico, tiene como objetivo fundamental explorar si estos suplementos pueden reducir el riesgo de padecer importantes problemas de salud, desde cardiopatías hasta accidentes cerebrovasculares y cáncer.

6 beneficios del suplemento de extracto de cacao

En conclusión, el extracto de cacao contiene varios compuestos bioactivos que pueden ofrecer una serie de beneficios para la salud en personas mayores:

  • Antioxidantes: El cacao es rico en antioxidantes, como los flavonoides, que pueden ayudar a combatir el estrés oxidativo y reducir el daño causado por los radicales libres en el cuerpo. Esto puede ser beneficioso para contrarrestar el envejecimiento celular y proteger contra enfermedades crónicas.
  • Mejora de la función cognitiva: Algunos estudios sugieren que los flavonoides presentes en el cacao podrían tener efectos positivos en la función cognitiva. Pueden ayudar a mejorar la memoria, la atención y otras funciones cerebrales en personas mayores.
  • Salud cardiovascular: El cacao contiene compuestos que pueden tener efectos positivos en la salud cardiovascular. Pueden ayudar a mejorar la circulación sanguínea, reducir la presión arterial y disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas.
  • Bienestar emocional: El consumo de cacao también puede tener efectos positivos en el estado de ánimo. Algunos compuestos presentes en el cacao, como la feniletilamina, pueden estimular la liberación de endorfinas, lo que contribuye a una sensación de bienestar y felicidad.
  • Regulación del azúcar en sangre: Se ha sugerido que ciertos componentes del cacao, como los flavonoides, podrían tener efectos beneficiosos en la regulación del azúcar en sangre. Esto podría ser especialmente relevante para las personas mayores que pueden estar en riesgo de problemas relacionados con la glucosa.
  • Propiedades antiinflamatorias: Algunos estudios indican que los compuestos antiinflamatorios presentes en el cacao pueden ayudar a reducir la inflamación en el cuerpo, lo cual es importante en el manejo de diversas condiciones de salud asociadas con la inflamación crónica.

Mientras disfrutamos del placer indulgente del chocolate negro, también podemos reflexionar sobre su potencial para ser más que una delicia, ya que también implica una herramienta valiosa en la búsqueda de una mente aguda y un envejecimiento saludable.


La importancia de la actividad física en el envejecimiento

Existen varios estudios científicos que respaldan ampliamente la relación entre el ejercicio físico regular y la salud cerebral en adultos mayores. Incluso, se ha demostrado que el ejercicio regular estimula la producción de neurotrofinas, como el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), que están asociadas con la generación de nuevas neuronas (neurogénesis) y la formación de sinapsis (sinaptogénesis). Esto podría mejorar la plasticidad cerebral y la función cognitiva.

Además, el ejercicio físico regular en adultos mayores no solo promueve la salud física, sino que también puede jugar un papel fundamental en el mantenimiento de la salud cerebral y la función cognitiva a medida que las personas envejecen. La actividad física regular, especialmente aquella que involucra ejercicio aeróbico y actividades que desafían la coordinación y el equilibrio, puede tener un impacto positivo en la salud cerebral y en la reducción del riesgo de trastornos neurodegenerativos.

Aun así, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y numerosos estudios científicos subrayan la importancia de adoptar un estilo de vida activo y mantener la actividad física regular a lo largo de la vida para mantener la salud cerebral y reducir el riesgo de deterioro cognitivo y otras enfermedades asociadas al envejecimiento.

Beneficios físicos, mentales y emocionales

El ejercicio físico en el adulto mayor no solo tiene beneficios físicos, sino que también desencadena una serie de procesos neuroquímicos y psicológicos que contribuyen significativamente al bienestar emocional y mental.

El ejercicio en la tercera edad conlleva una serie de beneficios físicos, mentales y emocionales que contribuyen significativamente al bienestar general. A medida que las personas envejecen, es fundamental mantenerse activas para contrarrestar los efectos del envejecimiento y promover la salud general. Algunos beneficios específicos del ejercicio para los adultos mayores incluyen:

Beneficios físicos

Mejora de la salud cardiovascular: el ejercicio regular fortalece el corazón y mejora la circulación sanguínea, reduciendo el riesgo de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y presión arterial alta.

Fortalecimiento muscular y óseo: el entrenamiento de resistencia ayuda a mantener la masa muscular y la densidad ósea, lo que disminuye el riesgo de osteoporosis y mejora la estabilidad física.

Aumento de la flexibilidad y movilidad: los ejercicios de estiramiento mejoran la flexibilidad, ayudando a mantener la amplitud de movimiento en las articulaciones y reduciendo el riesgo de lesiones.

Control del peso: el ejercicio regular ayuda a mantener un peso saludable y reduce la acumulación de grasa corporal, lo que contribuye a una mejor salud general.

Beneficios mentales y emocionales

Mejora del estado de ánimo: el ejercicio libera endorfinas, neurotransmisores que mejoran el estado de ánimo y reducen el estrés, la ansiedad y la depresión.

Mayor cognición y función cerebral: se ha demostrado que el ejercicio regular mejora la función cognitiva, la memoria y reduce el riesgo de deterioro cognitivo en la vejez.

Aumento de la autoestima y confianza: mantener una rutina de ejercicio puede incrementar la autoestima y la confianza en uno mismo, promoviendo una actitud positiva hacia la vida.

Socialización y conexión: participar en actividades físicas con otros adultos mayores puede fomentar la socialización y el sentimiento de pertenencia, lo que contribuye a un mejor bienestar emocional.

Por lo tanto, el ejercicio en la etapa de edad avanzada no solo contribuye a la salud física, sino que también juega un papel fundamental en el bienestar mental y emocional. Una rutina de ejercicio regular y adaptada a las necesidades individuales puede mejorar significativamente la calidad de vida de las personas mayores.

Impacto emocional y mental del ejercicio en el adulto mayor

Como hemos destacado anteriormente, el ejercicio físico en el adulto mayor no solo tiene beneficios físicos, sino que también desencadena una serie de procesos neuroquímicos y psicológicos que contribuyen significativamente al bienestar emocional y mental.

Practicar ejercicio regularmente genera un estado neuroquímico positivo, ya que esta actividad libera endorfinas y otras sustancias químicas en el cerebro que generan sensaciones de placer, reducen el estrés y mejoran el estado de ánimo, logrando crear una sensación de bienestar generalizada.

De hecho, enfrentar desafíos físicos y mentales a través del ejercicio fomenta la capacidad de superar obstáculos, adaptarse a nuevas situaciones y aprender de los errores, promoviendo así el crecimiento personal al ofrecer desafíos y metas alcanzables. Incluso, aprender y mejorar habilidades físicas puede aumentar la autoconfianza y la sensación de logro fomentando el desarrollo personal.

Y como consecuencia, lograr desarrollar habilidades, superar desafíos y cuidar la salud física, implica fortalecer la autoestima y fomentar el amor propio, lo que lleva a una mayor valoración personal.

Es por ello que el ejercicio no solo mejora la condición física del adulto mayor, sino que también tiene un impacto profundo en su bienestar emocional y mental. Al proporcionar desafíos, logros y placeres, el ejercicio contribuye a una sensación general de satisfacción y autodescubrimiento, lo que puede llevar a una mayor confianza en uno mismo y una mejor percepción personal.


La adecuada alimentación para promover la salud en la vejez

El envejecimiento de la población es un fenómeno global que demanda una comprensión profunda de cómo la alimentación y la nutrición impactan en la salud de las personas mayores. De hecho, la dieta desempeña un papel fundamental en la salud y el bienestar durante el proceso de envejecimiento.

Sin embargo, esto no solo implica asegurar la ingesta adecuada de nutrientes esenciales, como proteínas, vitaminas y minerales, sino también promover dietas balanceadas y variadas que se adapten a las necesidades individuales de cada persona mayor.

En este artículo hablaremos de la importancia de comprender la relación entre la alimentación, la nutrición y la salud en la vejez. Destacaremos cuáles son los nutrientes esenciales vitales, dieta balanceada y la importancia de mantener un peso saludable.

Alimentación, nutrición y salud

Las personas mayores experimentan cambios fisiológicos y metabólicos que pueden influir en sus requerimientos nutricionales. Por ejemplo, a medida que envejecemos, la absorción de ciertos nutrientes puede disminuir, lo que puede requerir ajustes en la dieta para garantizar una ingesta adecuada. Además, las condiciones médicas crónicas, la polimedicación y la disminución de la movilidad pueden afectar los hábitos alimenticios y la capacidad para preparar comidas equilibradas.

La prevención de la desnutrición y la promoción de un peso saludable son objetivos clave en la atención de las personas mayores. La desnutrición puede ser un problema común entre los adultos mayores debido a diversos factores, como la pérdida de apetito, la dificultad para masticar o tragar, así como enfermedades crónicas. Por otro lado, el sobrepeso y la obesidad también pueden plantear riesgos significativos para la salud en esta etapa de la vida, aumentando la susceptibilidad a enfermedades crónicas como la diabetes, enfermedades cardíacas y problemas articulares.

Entonces, es crucial adoptar un enfoque integral en el cuidado de la salud de las personas mayores, incluyendo la evaluación regular de su estado nutricional, la educación sobre hábitos alimenticios saludables, la adaptación de dietas individualizadas y el fomento de la actividad física adecuada.

Nutrientes esenciales vitales 

Una dieta balanceada y variada es esencial. Los expertos recomiendan incluir una amplia gama de alimentos de todos los grupos, con énfasis en frutas, verduras, granos enteros, proteínas magras y grasas saludables, como las provenientes de frutos secos, semillas y aceite de oliva. Pero, ¿cuáles son excatamente los nutrientes esenciales y vitales para el funcionamiento óptimo del cuerpo? Los mencionamos a continuación.

Proteínas

Son fundamentales para mantener la masa muscular, la fuerza y la función inmune. Fuentes de proteínas saludables incluyen pescado, aves, legumbres, huevos, lácteos bajos en grasa y productos de soya.

Calcio y vitamina D

Contribuyen a la salud ósea y previenen la osteoporosis. Se encuentran en alimentos como lácteos fortificados, pescado (como el salmón), vegetales de hojas verdes y exposición moderada al sol para la síntesis de vitamina D.

Vitaminas del grupo B

Especialmente B12, importante para la salud del sistema nervioso. Se halla en carnes magras, pescados, lácteos y productos enriquecidos.

Fibras

Esenciales para la salud digestiva y para prevenir el estreñimiento. Se encuentran en frutas, verduras, granos enteros y legumbres.

Asimismo, destacar que el consumo de agua también es esencial para la salud en general, ya que la deshidratación puede ser más problemática en las personas mayores.

Es importante tener en cuenta que el exceso de peso puede aumentar el riesgo de enfermedades crónicas como diabetes, enfermedades cardíacas y problemas articulares. Por otro lado, la pérdida no intencionada de peso puede indicar deficiencias nutricionales o problemas de salud subyacentes. Entonces, es importante monitorear el peso de manera regular y buscar orientación médica si se experimentan cambios significativos.

En resumen, una alimentación adecuada en la vejez debe ser rica en nutrientes esenciales, equilibrada, variada y adaptada a las necesidades individuales. Combinada con un peso corporal saludable y la ingesta adecuada de líquidos, puede contribuir en gran medida a la promoción de la salud y el bienestar en esta etapa de la vida.

Comprender la relación entre alimentación, nutrición, salud y el proceso de envejecimiento es esencial para proporcionar una atención integral y de calidad a las personas mayores. Sin embargo, es recomendable consultar a un profesional de la salud o un nutricionista para obtener pautas específicas y personalizadas según las necesidades de cada persona.


Demencia y Alzheimer, ¿cuáles son las diferencias?

En primer lugar, hablamos de demencia cuando se trata de un deterioro de la salud mental, mientras que la enfermedad de Alzheimer es una enfermedad específica del cerebro.

Entonces, la demencia es un término general que describe un conjunto de síntomas cognitivos, incluyendo pérdida de memoria, dificultades en el pensamiento y problemas en la realización de actividades diarias. De hecho, puede ser causada por diversas enfermedades o condiciones, no solo el Alzheimer. La demencia es un síndrome que afecta las funciones cerebrales y puede manifestarse de diferentes maneras.

No obstante, la enfermedad de Alzheimer es una forma común de demencia pero específicamente es una enfermedad neurodegenerativa progresiva. Se caracteriza por cambios específicos en el cerebro, donde se acumulan placas de proteína beta-amiloide y ovillos de proteína tau, lo que lleva a la muerte de células cerebrales y a la progresiva disminución de las funciones cognitivas. A medida que avanza, los síntomas empeoran y afectan más áreas del cerebro, lo que lleva a una pérdida significativa de memoria y habilidades cognitivas.

 

Impacto social y económico

La demencia y el Alzheimer representan un desafío complejo para la sociedad, afectando a nivel económico, social, emocional y de salud pública. Esta problemática tiene un impacto significativo en los individuos, las familias y la sociedad en general debido a su carga emocional, financiera y de atención. Abordar estos desafíos requiere esfuerzos coordinados a nivel comunitario, investigaciones continuas y una mayor conciencia pública sobre estas enfermedades. inversión en investigación, acceso a servicios de atención adecuados y apoyo a los cuidadores, ya que no solo afecta a los individuos que la padecen, sino también a sus familias y comunidades. Puede generar cambios en las relaciones familiares, aislamiento social y dificultades para mantener actividades sociales regulares. A menudo, la demencia y el Alzheimer están rodeados de estigma y falta de comprensión por parte de la sociedad. Esto puede afectar la aceptación de la enfermedad, el acceso a los servicios de salud y el apoyo a las personas afectadas y sus familias. Consiste en el impacto social y familiar que supone.

Además, implica una carga económica considerable, ya que el cuidado de personas con demencia requiere recursos financieros considerables para el tratamiento médico, cuidados a largo plazo, medicamentos e incluso, el apoyo a los cuidadores. Esto puede afectar tanto a las familias como a los sistemas de salud públicos y privados, incluyendo la presión en los sistemas de atención médica por la creciente demanda de servicios especializados y de atención a largo plazo.

Sin embargo, hay razones para mantener un enfoque optimista en relación con la investigación sobre demencia y Alzheimer. Aunque aún no existe una cura definitiva para estas enfermedades, se han logrado avances significativos en la comprensión de sus mecanismos subyacentes y en el desarrollo de tratamientos potenciales. Algunos motivos para ser optimista incluyen:

    Investigación en curso: Se están realizando investigaciones exhaustivas para comprender mejor los mecanismos biológicos y genéticos detrás del Alzheimer y otras formas de demencia. El avance tecnológico ha permitido técnicas más precisas para estudiar el cerebro, lo que ha llevado a nuevos descubrimientos.

    Enfoque en la prevención: Se está prestando más atención a la prevención y a la identificación temprana de los factores de riesgo para el Alzheimer, como la hipertensión, la diabetes, la obesidad, la inactividad física y otros. Un estilo de vida saludable, incluyendo una dieta balanceada, ejercicio regular y actividad mental, se ha asociado con una menor incidencia de demencia.

    Desarrollo de terapias: Se están probando diferentes enfoques terapéuticos, incluyendo fármacos, terapias genéticas, inmunoterapia y tratamientos no farmacológicos, con el objetivo de ralentizar o detener la progresión de la enfermedad.

    Apoyo a los afectados: Existe un creciente énfasis en brindar apoyo a las personas afectadas por demencia y Alzheimer, así como a sus cuidadores. Programas de educación, grupos de apoyo y servicios de atención están disponibles para ayudar a mejorar la calidad de vida de quienes viven con estas enfermedades y de sus familias.

Si bien aún queda mucho por hacer, el progreso en la investigación y el enfoque cada vez mayor en la prevención y el tratamiento temprano brindan razones para mantener la esperanza en la lucha contra la demencia y el Alzheimer.

 


Las claves para llegar a los 100 años con buena salud

Está comprobado que envejecer de manera saludable es posible. En las últimas décadas, la esperanza de vida de las personas ha aumentado exponencialmente, siendo la media mundial superior a 70 años. Sin embargo, esta edad varía según el país, como es el caso de España, en el que existe una esperanza de vida que sobrepasa los 80 años en los hombres, y los 85 años en las mujeres.

De hecho, la longevidad y la salud han sido temas de interés continuo para la investigación científica. Si bien no hay una fórmula definitiva para vivir 100 años con salud, varios estudios han identificado ciertos factores y hábitos que pueden contribuir a una vida más larga y saludable.

 

Con soluciones como #ViveLibre, mejoramos la calidad de vida y aportamos tranquilidad a nuestros mayores.

Proceso de fomentar y mantener la capacidad funcional

La Organización Mundial de la Salud define envejecimiento saludable como el proceso de fomentar y mantener la capacidad funcional que permite el bienestar en la vejez. La capacidad funcional consiste en tener los atributos que permiten a todas las personas ser y hacer lo que para ellas es importante.

Cabe destacar que la Asamblea General de las Naciones Unidas lanzó en diciembre del 2020 la Década del Envejecimiento Saludable 2021-2030 como la principal estrategia para construir una sociedad para todas las edades. Esta iniciativa mundial aúna los esfuerzos de los gobiernos, la sociedad civil, los medios y el sector privado encaminados a mejorar la vida de las personas mayores, sus familias y sus comunidades.

Es importante tener en cuenta que la genética también desempeña un papel crucial en la longevidad, pero los hábitos de estilo de vida pueden influir significativamente en la calidad y la duración de la vida. Sin embargo, la investigación sobre la longevidad es un campo en constante evolución, y los avances continuos pueden revelar más detalles sobre cómo vivir más tiempo y de manera más saludable.

¿Cómo vivir más tiempo y de manera saludable?

Un reciente estudio publicado en National Library of Medicine que se llevó a cabo durante décadas con 660 personas ha determinado que tener una mentalidad positiva y complementar con una serie de autocuidados es fundamental para alcanzar un envejecimiento saludable.

De hecho, la investigación demostró que quienes tenían una mentalidad positiva sobre el envejecimiento vivían siete años y medio más que quienes tenían una mentalidad negativa. Incluso, la investigación ha descubierto que una actitud positiva hacia el envejecimiento se asocia con una presión arterial más bajauna vida en general más larga y saludable, así como un menor riesgo de padecer demencia.

Otro reciente estudio que acaba de ser publicado en la revista Nutrients en el que se revisaron los factores que afectan a la esperanza de vida y que además, exploraron las opciones de estilo de vida que pueden permitir a algunas personas vivir mucho más allá de un siglo.

Este último estudio, que ha estado a cargo de los investigadores Eduardo J. Simoes y Luis R. Ramos, se enfoca en el resultado de tres consejos para alargar la vida y aumentar las posibilidades de extenderla por encima de los 100 años.

"Los centenarios presentan, en general, una menor carga de morbilidad y tratamiento, y un menor uso de servicios sanitarios tanto primarios como hospitalarios que los octogenarios y nonagenarios, lo que sugiere un mejor estado de salud", han señalado los autores.

Claves para alcanzar una mayor y saludable longevidad

Como resultado, la ciencia ha revelado una serie de factores y hábitos que pueden tener un impacto significativo en la duración y calidad de nuestras vidas. Desde la nutrición y el ejercicio hasta aspectos emocionales y sociales. Explorar estos factores y hábitos ofrece una visión integral sobre cómo podemos mejorar nuestra salud y bienestar para lograr una vida más larga y satisfactoria.

    Dieta saludable: Una alimentación balanceada y rica en frutas, verduras, granos enteros, proteínas magras y grasas saludables puede tener un impacto positivo en la salud a largo plazo.

    Actividad física regular: El ejercicio regular no solo fortalece el cuerpo, sino que también puede mejorar la salud cardiovascular, la densidad ósea, la función cerebral y reducir el riesgo de enfermedades crónicas.

    Mentalidad positiva y manejo del estrés: La gestión adecuada del estrés y mantener una mentalidad optimista pueden tener un efecto significativo en la salud general y en la longevidad.

    Relaciones sociales fuertes: Mantener relaciones sociales sólidas y una red de apoyo puede tener beneficios para la salud mental y emocional, así como también impactar positivamente en la longevidad.

    Sueño adecuado: Dormir lo suficiente y tener un buen patrón de sueño puede ser crucial para la salud física y mental a largo plazo.

    Evitar hábitos perjudiciales: Reducir el consumo de alcohol, no fumar y evitar el uso de drogas ilegales puede contribuir a una vida más larga y saludable.

    Acceso a la atención médica: Recibir atención médica preventiva y buscar ayuda cuando sea necesario puede ayudar a abordar problemas de salud antes de que se conviertan en problemas graves.

En resumen, priorizar una dieta equilibrada, alejándose de los alimentos procesados, es fundamental para reducir riesgos de enfermedades cardiacas, cáncer y diabetes. Complementariamente, iniciar una rutina de ejercicio gradual y sostenible mejora la salud interna. Y, por último, cultivar relaciones sociales significativas es clave para retrasar el deterioro, ya que la ausencia de conexiones puede impactar negativamente en la salud mental y física.


Interactuar y jugar con niños mejora la salud mental de las personas mayores

Un estudio señala que la conexión entre generaciones puede tener un impacto positivo en la salud mental de las personas mayores. La investigación que se llevó a cabo en Sudáfrica y que fue publicado en PLOS ONE sugiere que los programas que promueven la interacción entre adultos mayores y niños y niñas pueden brindar beneficios para la salud mental, lo cual es muy interesante y respalda la importancia de la interacción intergeneracional en el bienestar emocional.

La ansiedad y la depresión son afecciones de salud mental comunes, especialmente en la tercera edad, y pueden estar relacionadas con la soledad y el aislamiento social. La interacción con niños y niñas proporciona una vía efectiva para combatir estos sentimientos al brindar compañía, alegría y una sensación de propósito a las personas mayores.

De hecho, este estudio destaca la necesidad de promover y respaldar programas que fomenten la interacción intergeneracional, ya que pueden ser una intervención efectiva en la atención de la salud mental en las poblaciones de la tercera edad. Alentando la participación activa en tales programas, es posible ayudar a las personas mayores a mantener su bienestar emocional y, al mismo tiempo, enriquecer la vida de los niños y niñas que participan en estas interacciones.

El estudio

Para profundizar la comprensión de los beneficios potenciales de las interacciones intergeneracionales, las autoras de la investigación Elizabeth Jane Earl y Debbie Marais de la Universidad de Stellenbosch (Sudáfrica), realizaron un estudio en una residencia de ancianos. Allí los residentes podían interactuar regularmente con niños en edad preescolar. Las actividades incluían juegos, armar rompecabezas, leer o cantar con los niños. El programa está en línea con una filosofía de cuidado de ancianos llamada "Alternativa Edén", que tiene como objetivo minimizar los factores que contribuyen a la ansiedad y la depresión.

Earl y Marais se basaron en evidencias que sugiere que los programas que permiten a los adultos mayores interactuar regularmente con los niños pueden mejorar la salud mental.

Las autoras invitaron a rellenar un cuestionario en el que se evaluaban sus niveles de ansiedad y depresión y se les pedía que describieran sus experiencias con los pequeños. En el estudio participaron diez mujeres, cuatro de las cuales con ansiedad, depresión o ambas. Todas ellas interactuaron con los niños, aunque algunas más que otras. En general, todas relataron experiencias positivas.

"Las interacciones con los niños promueven un sentido de pertenencia y propósito, evocan recuerdos e influyen positivamente en el bienestar mental de las personas mayores", afirman las autoras.

Como resultado, la investigación subraya la importancia de las relaciones intergeneracionales en la promoción de la salud mental en la tercera edad y proporciona un argumento convincente a favor de la implementación de programas que fomenten estas interacciones para mejorar el bienestar emocional de las personas mayores.

La interacción intergeneracional: factores positivos

La idea de que jugar con niños puede mejorar la salud mental de las personas mayores se basa en varios factores positivos que surgen de esta interacción intergeneracional. A continuación destacamos algunos puntos clave que explican por qué esto es tan beneficioso:

Estimulación cognitiva: Jugar con niños a menudo implica actividades que desafían la mente, como resolver rompecabezas, contar, aprender nuevas reglas de juegos y mantenerse al tanto de la imaginación de los niños. Esta estimulación cognitiva puede ayudar a mantener la mente activa y ágil en las personas mayores, lo que es fundamental para prevenir el deterioro cognitivo.

Reducción del estrés: La interacción con niños puede ser relajante y divertida. Jugar, reír y compartir momentos con los más jóvenes puede reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo, lo que a su vez puede tener un impacto positivo en la salud mental de los adultos mayores.

Sentimiento de utilidad: Pasar tiempo con niños puede dar a las personas mayores un sentimiento de propósito y utilidad. Pueden sentirse valorados y apreciados por su papel en la vida de los niños, lo que a su vez aumenta su autoestima y bienestar emocional.

Conexión social: La interacción con niños también fomenta la conexión social. Puede llevar a una mayor participación en la comunidad, la interacción con otros padres y abuelos, y la creación de relaciones significativas con los propios nietos. La conexión social es fundamental para mantener la salud mental en la vejez.

Aprendizaje mutuo: La interacción intergeneracional proporciona oportunidades para el aprendizaje mutuo. Los adultos mayores pueden compartir su sabiduría y experiencia, mientras que los niños pueden aportar su entusiasmo, curiosidad y nuevas perspectivas. Esto enriquece las vidas de ambas generaciones.

Ejercicio físico: Muchas actividades de juego con niños implican movimiento físico, lo que puede ser beneficioso para la salud física de los adultos mayores. El ejercicio regular también está relacionado con la salud mental, ya que libera endorfinas que mejoran el estado de ánimo.

En resumen, interactuar y jugar con niños puede ser una experiencia enriquecedora que tiene múltiples beneficios para la salud mental de las personas mayores. Fomenta la estimulación cognitiva, la reducción del estrés, la conexión social, el sentimiento de utilidad y el ejercicio físico, lo que contribuye a una mejor calidad de vida en la vejez. Esta interacción fortalece las relaciones familiares y comunitarias, promoviendo una sensación de bienestar y felicidad en todas las edades involucradas.


Reducir la presión arterial en personas mayores es posible gracias a un simple hábito saludable

Aproximadamente el 80% de los adultos mayores en Estados Unidos tienen presión arterial alta. Sin embargo, mantener una tensión arterial saludable es esencial para protegernos de afecciones graves como insuficiencia cardíaca, ataques al corazón y accidentes cerebrovasculares. De hecho, la hipertensión es conocida como “el asesino silencioso”, ya que a menudo no presenta síntomas evidentes.

Desde ViveLibre seguimos de cerca las noticias referentes a salud, investigación y tecnología al servicio de las personas, y hoy os traemos los detalles de este nuevo estudio, publicado el en el Journal of Cardiovascular Development and Disease, que revela que el simple hábito de caminar alrededor de 3.000 pasos al día puede reducir de manera significativa la presión arterial alta en adultos mayores.

El estudio

La investigación, realizada por la profesora de kinesiología en la Universidad de Connecticut, Linda Pescatello, junto a Elizabeth Lefferts y el laboratorio a cargo de Gloria Lee en la Universidad Estatal de Iowa, se llevó a cabo con el propósito de determinar si las personas mayores con hipertensión podrían recibir beneficios al incrementar moderadamente su caminata diaria.

Los participantes fueron adultos sedentarios de entre 68 y 78 años de edad que caminaban en promedio unos 4.000 pasos por día antes del estudio. Estos recibieron un kit con podómetros, monitores de presión arterial y diarios de pasos para que llevaran el registro de cuánto caminaban cada día.

“Todos tendremos presión arterial alta si vivimos lo suficiente, al menos en este país”, dijo Linda Pescatello en un comunicado de prensa de la universidad. “Esa es su prevalencia”.

En primer lugar, los participantes registraron su presión arterial y frecuencia cardíaca, en lo posible a la misma hora cada día. También midieron y registraron sus pesos y completaron cuestionarios sobre los alimentos ingeridos, los determinantes cognitivos sociales de la actividad física para investigar su percepción del riesgo, expectativas de resultados, motivaciones e intenciones antes de comenzar la intervención. Se promediaron las respuestas a cada cuestionario para crear una puntuación global de motivación y acción.

Entonces, la intervención consistió en dos fases: durante la primera, activa (semanas 1-10) se brindó asistencia para el cambio de conducta con el fin de ayudar a alcanzar los objetivos de los pasos y durante la segunda, de automantenimiento (semanas 11-20) se proporcionó una asistencia mínima.

Los participantes no debían alcanzar un recuento de pasos diarios según un requisito estricto de tiempo o intensidad de la marcha, sino que debían acumular pasos durante el día de cualquier manera acorde con su estilo de vida. Se les solicitó que el aumento de la cantidad de pasos fuera gradual para disminuir el riesgo de lesiones. Se obtuvieron promedios de la actividad realizada durante todos los días, con 10 horas de uso del podómetro electrónico, como mínimo.

La investigación determinó que la presión arterial sistólica y diastólica de las personas disminuyó en un promedio de 7 a 4 puntos, respectivamente. La sistólica, el número superior en una lectura de presión arterial, es la presión ejercida contra las paredes de las arterias cuando el corazón se contrae; la diastólica es la presión cuando se relaja.

“Otros estudios sugieren que disminuciones de estas magnitudes corresponden a una reducción del riesgo relativo de mortalidad por todas las causas del 11% y del 16% para la mortalidad cardiovascular, una reducción del 18 % en el riesgo de enfermedad cardíaca y una reducción del 36 % del riesgo de accidente cerebrovascular”, refleja la universidad en su publicación.

Hábitos saludables y medicación

“Es emocionante que una simple intervención en el estilo de vida pueda ser tan efectiva como el ejercicio estructurado y algunos medicamentos”, dijo la autora principal, Elizabeth Lefferts, del Departamento de Kinesiología en la Universidad Estatal de Iowa.

Los resultados serían equivalentes a las reducciones observadas con medicamentos para la hipertensión arterial. Incluso ocho participantes que ya estaban tomando medicamentos para la presión arterial alta vieron mejoras en la tensión arterial sistólica al aumentar su actividad física diaria.

“En un estudio anterior, descubrimos que cuando el ejercicio se combina con medicación, refuerza los efectos de los fármacos para reducir la presión arterial”, dijo Pescatello. “Solo habla del valor del ejercicio como terapia antihipertensiva. No es para negar los efectos de la medicación en absoluto, pero es parte del arsenal de tratamiento.”

De hecho, la velocidad al caminar y cuánto tiempo caminaba una persona no resulta tan importante como simplemente aumentar el total de pasos. Es algo que tenemos que hay que tener en cuenta y convertir en un hábito diario. Sacar a pasear por ejemplo, a nuestra mascota, aquí puedes ver todos los beneficios que aportan a las personas mayores, teniendo en cuenta estos datos, puede hacernos aprovechar al máximo ese momento.


El secreto de la felicidad después de los 65 años es cultivar una afición

Cultivar una afición después de los 65 años genera mayor satisfacción vital, alejando el riesgo de depresión. Así lo determina un reciente estudio realizado en 16 países y tres continentes.

El estudio que fue publicado en la revista Nature Medicine asegura que cultivar una afición mejora la salud de los mayores. Sin embargo, para que una persona mayor se anime a cultivar una afición, hay muchas condicionantes que entran en juego, y que es importante tener identificadas con el fin de promover su desarrollo.

En este sentido, es importante destacar la importancia de dar autonomía y animar a las personas mayores a realizar estas actividades. Y, la tranquilidad que los servicios ViveLibre ofrecen, es clave para conseguirlo.

El secreto de la felicidad 

Las aficiones o hobbies son de vital importancia en la vejez. Consisten en actividades adicionales a la rutina que son altamente significativas y satisfactorias.

Tomar una clase de baile, unirse a un club de lectura, trabajar en el jardín de casa, hacer voluntariado y mucho más. Tener un hobby es el secreto que lleva a las personas mayores a vivir con mayor felicidad y, sobre todo, con menos síntomas depresivos.

De hecho, cualquier afición o hobby permite diversificar el desempeño cotidiano, brindando mayores demandas físicas, cognitivas, sociales, emocionales e incluso sensoriales a nuestro organismo.

“Nuestro estudio muestra el potencial de las actividades recreativas favoritas para proteger a las personas mayores del deterioro mental y promover el bienestar”, señaló en un comunicado Karen Mak, investigadora principal de epidemiología y estadística del University College de Londres y autora principal del estudio. “Los pasatiempos pueden contribuir a una vida satisfactoria en la tercera edad a través de muchos mecanismos, como el control de la mente y el cuerpo, la búsqueda de un propósito en la vida y la sensación de competencia para afrontar determinados problemas cotidianos”, explica Mak.

Menos síntomas depresivos y más felicidad

En la investigación participaron más de 90.000 individuos de Europa, Japón, China y Estados Unidos. En realidad, se trata de una encuesta en la que se destaca cómo tener un hobby estaba relacionado con menos síntomas depresivos y más felicidad en los encuestados, todos ellos mayores de 65 años.

Cabe destacar que el porcentaje de personas que practican una actividad recreativa específica varía de un país a otro. En España, por ejemplo, el 51% de los participantes en el estudio afirmó tener un hobby, frente al 96% de Dinamarca y el 95.8% de Suecia (curiosamente, Dinamarca ocupa el puesto número 2 en la lista de los países más felices del mundo en 2023, mientras que Suecia toma la séptima posición). Por el contrario, la participación más baja se registró en China, donde únicamente el 37.6% de los participantes en el estudio dijeron tener una, aunque los investigadores explicaron que solo se preguntó a los encuestados por aficiones sociales.

El estudio reveló que tener un hobby tiene sus ventajas en todos los países encuestados. Incluso, los datos recopilados revelan que las personas que practicaban una actividad favorita eran principalmente las de los países con mejor esperanza de vida.

Cultivar una afición: recreación y bienestar

“El trabajo realizado sugiere que la relación entre las aficiones recreativas y el bienestar puede ser bidireccional: las personas con mejor salud mental pueden ser más propensas a dedicarse a una afición y, al mismo tiempo, cultivar una puede ayudar a mantener una mejor satisfacción vital”, añadió Mak a las conclusiones del estudio.

Las aficiones son en sí mismo un beneficio, porque permiten a las personas mayores, llenar tiempo libre y de ocio. Ocurre que cuando una persona alcanza su jubilación, su mayor desafío está en la reestructuración de la rutina. Entre las barreras que limitan los comportamientos de ocio de las personas, existen factores como la vinculación y participación que tengan los adultos en sus ambientes significativos.

“De hecho, si la persona mayor pasa el día escuchando radio y viendo TV, es decir, dos actividades sedentarias, solitarias y sin demanda motora, ni social, entonces la musculatura y la cognición comienzan a deteriorarse, y afectará la capacidad funcional de esa persona”, explica la académica de la Escuela de Terapia Ocupacional de la Universidad de los Andes en Chile, Antonia Echeverría.

Entonces, con el envejecimiento de la población en Europa y en todo el mundo, crece el interés por saber cómo las actividades recreativas pueden ayudar a mejorar la salud mental de las personas mayores de 65 años.

 


Navilens: empoderando a las personas con discapacidad visual

Cuando llegamos a un sitio desconocido para nosotros, lo habitual es que busquemos las señales visuales que nos guíen hacia dónde nos queremos dirigir, a ese conjunto de señales que se encarga de orientarnos se le denomina señalética. Las personas con discapacidad visual tienen dificultades para utilizar la señalética tradicional y por tanto no pueden ser autónomos en entornos desconocidos.

En este tipo de escenarios desconocidos es donde los códigos NaviLens entran en juego. Tareas tan sencillas para algunas personas como encontrar la salida de un recinto o localizar un baño público dejan de ser obstáculos para las personas con discapacidad visual gracias a la implantación de estos códigos.

NaviLens es un sistema que está compuesto por una serie de señales colocadas en sitios estratégicos, y que las personas con discapacidad visual podrán escanear con la cámara del móvil y obtener de forma auditiva la información necesaria contextualizada.

El sistema lo forman etiquetas con códigos de colores que se sitúan en los puntos que se desea identificar y de los que se quiere aportar información, y una app que estará instalada en el smartphone se utilizará para leer esos códigos.

El funcionamiento es similar al de otros códigos como pueden ser los códigos de barras o los códigos QR, pero las características particulares de los códigos Navilens, y lo que les diferencia de los demás, es la accesibilidad para personas con discapacidad visual.

 

Características de Navilens

 

Sus características principales son:

  • Rapidez. La lectura de marcadores con Navilens es casi instantánea.
  • Facilidad de lectura. Se leen las etiquetas a decenas de metros, según el tamaño del marcador.
  • No es necesario enfocar, imprescindible para personas con discapacidad visual.
  • Uso en movimiento. Navilens detecta las etiquetas mientras el usuario va caminando.
  • Información de la distancia a la que está la etiqueta y del ángulo de inclinación.
  • Lectura con gran precisión en todas las condiciones de luz.
  • Capacidad de detectar muchas etiquetas simultáneas, presentándolas de forma cómoda al usuario.

 

 

 

 

NaviLens se puede usar para una variedad de propósitos, como proporcionar direcciones en lugares desconocidos, ayudar a las personas a orientarse en grandes superficies, centros comerciales o aeropuertos, encontrar puntos de interés y explorar lugares de interés de forma inmersiva sin tener que sin depender de mapas o sistemas de navegación GPS. Se puede utilizaren sectores como el turismo, la educación o el comercio.

Es una poderosa herramienta que permite a las empresas crear y administrar mapas digitales de sus espacios físicos. Se puede utilizar para crear mapas interactivos, proporcionar orientación de navegación y realizar un seguimiento del comportamiento del cliente. Con NaviLens, las empresas pueden configurar rápidamente un mapa digital de su espacio físico, lo que permite a los usuarios orientarse fácilmente y obtener la información que necesitan.

Es también destacable el carácter universal de la aplicación, que, para poder ser utilizado por todo el mundo, traduce automáticamente el contenido al idioma del móvil del usuario. De manera que puede ser utilizado por turistas en cualquier lugar del mundo, con y sin discapacidad, conozcan o no el idioma del destino visitado.

La tecnología da otro paso más para facilitar el día a día de las personas con y sin discapacidad visual a través de una sencilla pero útil herramienta.


Qué es la inteligencia emocional y cómo desarrollarla

La inteligencia emocional es la capacidad que tenemos para reconocer, comprender y regular nuestras propias emociones y las de los demás. Es una habilidad fundamental para poder establecer relaciones saludables con los demás y también influye en la toma de decisiones que hagamos. Nuestras decisiones dependen tanto de nuestros pensamientos como de nuestras emociones. En ocasiones, si nos dejamos llevar por las emociones nuestras decisiones serán el resultado de la emoción que tengamos en ese momento.

Por este motivo, a veces, en situaciones de intensidad emocional nos podemos dar cuenta de que algunas de las elecciones o decisiones que hemos tomado, no serían las más apropiadas desde un punto de vista racional.

El conocer y regular nuestro mundo emocional interno nos ayuda a afrontar las situaciones que se nos puedan presentar de mayor dificultad. A veces, cuando no somos conscientes de la emoción que nos acompaña, ésta puede “secuestrar” nuestro pensamiento y nos vemos envueltos por ella. Esto puede dar lugar a una situación en la que nos podemos sentir desbordados y podemos llegar a bloquearnos o activar una reacción más explosiva ante situaciones que tal vez no requieren este tipo de respuesta por nuestra parte.

Parece que hemos sobrevalorado el poder de nuestra capacidad de razonamiento, olvidando la fortaleza que tienen nuestras emociones y como en ocasiones nos arrastran. No olvidemos que el razonamiento reside en la parte frontal del cerebro, lo que se llama neocórtex. Las emociones nacen en el sistema límbico, más concretamente en la amígdala, una estructura mucho más antigua y con una respuesta más potente e intuitiva, es lo que se conoce como el cerebro antiguo. Aunque esta respuesta emocional suele ser más potente, hay estrategias para trabajar en su regulación y poder mejorar las conexiones entre la amígdala y nuestra corteza prefrontal. De tal manera que consigamos regular nuestra respuesta emocional y permitir liberar a nuestro razonamiento de ese secuestro emocional.

 

Estrategias para regular nuestra inteligencia emocional

 

  1. Toma consciencia de las emociones que sientes. Para poder mejorar nuestra inteligencia emocional, lo primero es darnos cuenta de nuestras emociones. Para ello es importante tomarse un tiempo para sentir lo que notamos. Las emociones muchas veces se expresan en el cuerpo, y podemos mejorar nuestra capacidad para tomar conciencia de ellas y poder nombrarlas.

 

  1. Practica la regulación emocional. Una vez puedes identificar tus emociones, ya puedes intentar trabajar con ellas. Ante una emoción que pueda resultar desbordante, podemos tomar consciencia, parar y tomar algunas respiraciones que nos ayuden a rebajar esa emoción. Si la emoción es muy intensa, podemos ayudarnos a regularnos enraizándonos en lo que vemos, tomar conciencia de donde estamos, que vemos, que olemos, que tocamos o que saboreamos.. De esta manera podemos activar nuestra corteza prefrontal en une esfuerzo por inactivar nuestra amígdala.

 

  1. Trabaja en comprender a los demás. Rl poder reconocer las emociones, los sentimientos y las perspectivas de los demás, nos ayuda a mejorar la inteligencia emocional y nos permite tener relaciones más satisfactorias y saludables.

 

  1. Mantén una actitud positiva practicando la gratitud, la amabilidad hacia uno mismo y hacia los demás. Tratarnos con cierta compasión y amabilidad nos ayuda a afrontar las situaciones con un tono emocional más adaptativo y nos hace más resilientes.

 

  1. Comunica tus emociones. Poder expresar nuestro mundo emocional interno a los demás de una manera sosegada nos permite manejarnos mejor en las relaciones con los otros. Esto nos puede ayudar a marcar límites de una manera asertiva y nos puede facilitar expresar nuestras necesidades a los demás.

 

  1. Practica la autoconciencia y la introspección. Ten una actitud de curiosidad hacia ti mismo, que te ayude a buscar conexiones en tu funcionamiento, tus creencias y tus emociones de tal manera que puedas comprender qué es lo que te hace funcionar de la manera que lo hace.

 

  1. Practica un rato de mindfulness. La práctica de la atención plena nos ayuda a entrar en ese mundo interior y a darnos cuenta de que está activo en nosotros. Nos permite entrar a reconocer nuestras emociones de una manera más distanciada y esto nos ayuda a poder regularnos de una manera más eficiente.

 

El desarrollar esta inteligencia emocional no es una cuestión de uno o dos días, es un trabajo que requiere tiempo y esfuerzo, pero su desarrollo puede tener un impacto muy importante en tu bienestar psicológico y emocional.